El decantador ayuda a disfrutar del buen vino

Estos botellones hechos de cristal transparente ayudan a despertar las características dormidas de la bebida al ponerla en contacto con el aire

29 Oct 2010
1

OBJETO IDEAL. El uso del decantador es clave para los vinos de guarda. LA GACETA / ARCHIVO.

Crece la pasión por los vinos; crece el deseo por disfrutarlos; crecen las ganas por saber cada día un poco más. Y también crecen las preguntas. El universo de esta bebida es grande y hay elementos que ayudan a disfrutarlos más. Pero es necesario saber cómo emplearlos y en qué momento hay que echar mano a ellos. Esto ocurre con los decantadores.

¿Qué son? Son estructuras de cristal transparente que tienen la finalidad de despertar características que pueden estar dormidas en el vino. Pero ojo: para que su utilización dé resultados se los debe emplear en vinos de características especiales.

El caso ideal es el de los vinos en los que se producen posos en la botella. Se trata de extractos que se originan por la condensación de los taninos (al tratarse de vinos viejos, estos posos pueden contener también pequeños trozos de corcho). El decantador permitirá separarlos del resto de la bebida. Además, oxigenará el vino para que despierte sus aromas y se adecue a la temperatura en la que será ingerido.

Pero esta no es la única situación en la que se impone el uso del decantador. En el caso de los vinos de guarda este instrumento permitirá avivar los aromas frutales de una bebida posiblemente dominada por los caracteres de la madera. Además, al tomar contacto con el aire los taninos se suavizarán.

En la botella

En el caso de los vinos que se venden poco tiempo después de haber salido de la barrica, la decantación permitirá suavizarlos y también despertar los aromas. De todos modos, en este tipo de bebidas a veces basta con abrirla unos minutos antes de servirla y dejar que se decante directamente dentro de la botella.

Comentarios