Cómo y cuándo salieron, uno por uno

Cómo y cuándo salieron, uno por uno

Cansados. Alegres. Desorientados. Los héroes de Atacama fueron emergiendo de las entrañas de la Tierra. Cronología de los rescates.

ENCUENTRO EMOTIVO. Araya, de 29 años, se fundió en un eterno abrazo cuando se reencontró con su mujer. REUTERS ENCUENTRO EMOTIVO. Araya, de 29 años, se fundió en un eterno abrazo cuando se reencontró con su mujer. REUTERS
13 Octubre 2010
COPIAPO, Chile.- Cansados. Alegres. Desorientados. Y sobre todo llenos de vida. Los mineros que de a poco van emergiendo de las entrañas de la tierra después de 69 días de entierro están conmoviendo al mundo. Aquí, la cronología de las salidas, una por una.

A las 21.55 vio la superficie el último minero atrapado: Luis Urzúa, de 54 años, topógrafo y jefe de turno, casado. Fue el encargado de organizar el espacio en el refugio y el racionamiento de la comida.

Ariel Ticona, de 29 años, fue el penúltimo minero en salir, a las 21.28. Su esposa Margarita dio a luz a su tercera hija en medio del encierro. La niña fue bautizada Esperanza, a petición de Ariel. Era conductor de maquinaria pesada y uno de los líderes.

Una niña de siete años, María Paz, lo esperó temblando en la puerta del ducto. Pedro Cortez fue rescatado poco después de las 21 y se convirtió en el minero 31 en salir de la mina.

Raúl Bustos Ibáñez, de 40 años, se convirtió en el minero 30 en salir del infierno. Casado y con hijos. Casi nunca bajaba a la mina y justo ese día le tocó, para reparar una máquina averiada.

Prometió casarse al salir y dejar el yacimiento, porque en sus 19 años en la minería le tocó sacar a muchos amigos aplastados por planchones. Juan Carlos Aguilar, de 49 años, fue rescatado a las 20.12 y fue el número 29 en salir.

Richard Villarroel Godoy tiene 26 años. Lo espera su mujer embarazada afuera y será papá en noviembre. Salió a las 19.46 y fue el número 28. En uno de los videos que grabó, se quebró y lloró. "Es un niño en el cuerpo de un hombre", dijo su madre al verlo.

El "Niño" Franklin Lobos salió de la mina a las 19.18. Es un ex futbolista chileno que jugó en la Selección de su país en los Panamericanos de 1984 y en el Cobresal, donde compartió equipo con Iván Zamorano, ídolo del Real Madrid.

Minutos antes de las 19, se rescató a Claudio Acuña. Había festejado encerrado su cumpleaños número 35. Fanático declarado del club Colo Colo.
  
Renán Avalos emergió a las 18.25. En pareja y padre de un hijo, Dylan, de siete años, fue recibido por su mujer. Fanático del fútbol, trabajaba desde hace cuatro meses en la mina. Antes había trabajado en viñedos. Bajo tierra contó con la protección de su hermano, Florencio, el primero en salir ."El mayor siempre ha protegido al menor", contó un tío.

La cápsula que traía a José Henríquez, el jefe espiritual del grupo,despuntó a las 18. Padre de dos hijas, su presente está marcado por el número 33: no sólo formó parte de los 33 atrapados, sino que se dedica a la minería hace 33 años y está casado hace otros 33 con su esposa. Por ella fue recibido en la superficie.

Carlos Bugueño, uno de los trabajadores más jovenes, vio la luz poco después de las 17.30. El muchacho, quien llegó a trabajar a la mina con su amigo, Pedro Córtez -quien aún permanece encerrado-, fue recibido por su madre, Guadalupe Alfaro. Soltero, sin hijos, antes de ingresar al yacimiento se desempeñaba como guardia de seguridad.

A las 17.05, afloró Samuel Avalos. Su historia es una de las más particulares, ya que trabajaba como vendedor ambulante hasta que ingresó a la mina buscando un mejor destino. Fue recibido por su mujer, Ruth. La segunda persona en saludarlo fue el presidente Sebastián Piñera.

A las 16.35, el público descubrió a Yonni Barrios, el minero que se hizo famoso por protagonizar un triángulo amoroso. En la superficie, lo recibió Susana Valenzuela, su pareja actual, con quien convive desde hace cuatro años pese a estar casado con Marta Salinas. Por sus conocimientos básicos de enfermería, empezó a llevar registros médicos de sus compañeros, a quienes tomaba la presión arterial.

Darío Segovia salió a las 16. Tiene 48 años, seis hijos y 13 hermanos. El día anterior al derrumbe le había dicho a su pareja que la mina estaba a punto de asentarse y que no le gustaría ser uno del turno cuando llegara el día.

A las 15.30, se rescató a Pablo Rojas. Toda su vida giró en torno de la minería, por eso nunca dio mucha importancia a los peligros de la profesión. A los 45 años, está casado y tiene un hijo. Al momento del derrumbe se desempeñaba como cargador de tiro.

Poco después de las 15, Esteban Rojas se levantó sobre la superficie. Ni bien se liberó del equipo, el minero se arrodilló para agradecer con plegarias su salvamento. El joven había prometido casamiento mientras estaba enterrado y eso es lo que seguramente habrá recordado cuando se abrazó a su novia, que lo esperaba emocionada.

Alrededor de las 13.40, la sonrisa de Omar Reygadas brilló detrás de las rejas de la Fénix II. Lo esperaba uno de sus seis hijos, con quien se fundió en un conmovedor abrazo. Al salir, alzó sus brazos y alzó una camiseta de Colo Colo, el club de sus amores. Es viudo, tiene 56 años y hace 30 que se desempeña como minero.

A las 12.50, llegó a la superficie Daniel Herrera. Llevaba siete meses como minero cuando se produjo el derrumbe. A su salida lo esperaba su madre, quien, pese a que le había prometido no llorar al verlo, no pudo contener las lágrimas. En el campamento, la mujer reconoció que sólo una vez perdió la esperanza: cuando se desvió la tercera sonda.

Alrededor de las 12, Víctor Segovia se convirtió en el 15º minero en ver la luz. El minero, de 48 años, es divorciado y padre de cinco hijos. "Siempre decía que la mina era mala y cuando un sobrino quiso entrar a trabajar él le dijo que no, que si alguien iba a morir, sería él", comentó su hermana.

Media hora antes del mediodía Víctor Zamora, de 33 años, se aferró al sol. La "Fénix II" lo condujo directamente a los brazos de su mujer, luego de más de dos meses de encierro. Zamora espera a su segundo hijo. El rescatado en decimocuarto lugar se dedicó a preservar la moral de sus compañeros, ya que dentro del encierro, fue el bromista del grupo.

A las 10.54 Carlos Barrios vio la luz del día luego de 70 días bajo la tierra. De 27 años, es soltero y era el encargado de aplicar las medicaciones y coordinar las labores de atenciones médicas durante el tiempo que estuvo atrapados junto a sus compañeros.

Edison Peña, a las 10.12, pasó a ser el duodécimo minero que emergió desde el interior de la mina. De 34 años de edad, Peña llegó a Copiapó desde Santiago y en la capital está toda su familia. No tiene hijos. Sin embargo, su pasión es la música.

A las 9.31 apareció la cápsula "Fénix II" con Jorge Galleguillos a bordo. Tiene 56 años y desde los 16 trabaja en la minería. Es casado y tiene dos hijos. Según su familia, presentó decaimiento anímico durante el encierro.

Alex Vega Salazar fue, a las 8.53, el décimo minero en ver la luz del día. De 31 años y con dos hijos, proviene de una familia de mineros. Cuando se produjo el derrumbe, se desempeñaba como mecánico de maquinaria pesada y trabajaba allí desde hacía nueve años. Forma parte del grupo de obreros que recibió un tratamiento médico especial, al padecer de hipertensión e insuficiencia renal.

Mario Gómez Heredia se convirtió a las 7.59 en el noveno trabajador en ser rescatado desde el interior de la mina San José, situada al norte de Chile. De 63 años, se trata del trabajador con más experiencia en minería, aunque es el que requirió de más cuidados médicos porque padece hipertensión y silicosis, una enfermedad irreversible que afecta sus pulmones (ascendió con máscara de oxígeno).

A las 7.02, había emergido Claudio Yáñez Lagos, el octavo obrero en ver la superficie. Padre de dos hijas, llevaba ocho meses trabajando en la mina antes de ser sorprendido por el derrumbe junto a sus compañeros.

Una hora atrás de este ascenso, había sido rescatado José Ojeda, el autor del mensaje que dio vueltas alrededor del mundo. Salió a la superficie a las 6.21 y se convirtió en el séptimo obrero en ser rescatado. Viudo, de 45 años y sin hijos, pasará a la historia por ser quien escribió "Estamos bien en el refugio los 33", lo que revivió las esperanzas en San José, tras 17 días de incertidumbre.

Antes, con intervalos de alrededor de una hora y tras viajes de entre 15 y 20 minutos en el estrecho ascensor a lo largo del conducto de 622 metros, salieron sucesivamente a la superficie Mario Sepúlveda, de 40 años; Juan Illanes, de 51; Carlos Mamani, de 23; Jimmy Sánchez, de 18, y Osmán Araya, de 29.

El primero en ser izado sano y salvo desde la cárcel de piedra a casi 700 metros de profundidad fue Florencio Avalos, de 31 años, quien emergió a las 0.10 a bordo de la cápsula de rescate Fénix 2, especialmente construida para esta operación.

Cada uno fue recibido con aplausos y vítores de rescatistas y familiares, y por el propio presidente Sebastián Piñera y su esposa, que siguieron la actividad en la boca del conducto. Particularmente emotivo fue el reencuentro de Avalos con su familia, cuando se vio a su pequeño hijo Byron, de siete años, correr a abrazarlo con el rostro bañado en lágrimas, seguido por su madre, Mónica. (DPA-Télam)


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