"Venezuela será una garantía de democracia en el Mercosur"

Estimó que dentro de nueve meses se podrá lograr un acuerdo de integración con la UE. Dijo que se proyecta una chapa patente y un DNI únicos para la región. "Vivimos un momento institucional de gloria"

26 Sep 2010
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CHARLA. El embajador ante el Mercosur disertó en la FET, invitado por Fundebi, la fundación de Mario Koltan.

Cuando se habla del Mercosur y se lo compara con la Unión Europea (UE) y, además, se ponderan los problemas de índole institucional que sufren los países sudamericanos socios del bloque regional, da la sensación de que la integración es un objetivo de difícil cumplimiento. Pero Eduardo Sigal no cree que eso sea así. Muy por el contrario, afirma que las democracias de los cuatro socios, Brasil, la Argentina, Paraguay e Uruguay, están consolidadas y que el proceso de integración avanza a paso firme.

El embajador argentino en el Mercosur dialogó con LA GACETA antes de disertar en la Federación Económica (FET), invitado por la Fundación para el Desarrollo y el Bienestar de los Ciudadanos (Fundebi), que preside el ex funcionario alperovichista Mario Koltan. "Hay mucha ignorancia o desconocimiento sobre el proceso de integración. Quizás es responsabilidad nuestra, que no somos capaces de transmitirlo", afirmó. Al respecto, mencionó la aprobación reciente del Código Aduanero y la eliminación del doble arancel y comentó que pronto se concretará el proyecto de una chapa patente única para los autos del Mercosur, así como un documento de identidad único. "Esto no cambia la esencia ni la vida de los ciudadanos, pero comienza a generar la idea de pertenencia a un bloque regional", dijo. También reseñó que, aunque no se conoce, ya hay jubilados del Mercosur: "tenemos un sistema previsional integrado, que le permite a una persona que trabaja en los distintos países de la región ser jubilado del Mercosur, ya que se le reconoce el aporte previsional en cada uno de los países", aseveró.

Sobre las cuestiones políticas, el representante diplomático descartó que la variopinta generación de líderes políticos y los conflictos institucionales de cada país miembro frenen el proceso de integración. "Desde el punto de vista institucional vivimos un momento de gloria, si lo comparamos con la historia del siglo XX. Tenemos democracias continuadas en toda la región, por lo menos desde hace más de 25 años. Y también rige una cláusula democrática: "los países del Mercosur no vamos a mirar para otro lado cuando se intenta alterar el orden constitucional de nuestros países. La democracia ya no es un valor fronteras adentro, sino un valor de carácter universal, y todos estamos dispuestos a defenderlo". Sigal también declaró que no ve por qué la incorporación de Venezuela como socio del bloque vaya en contra de su espíritu democrático fundacional. "Venezuela debe ser el país que más elecciones ha tenido en América del Sur en los últimos 12 años, desde que está (Hugo) Chávez. Venezuela va a ser una garantía de democracia en el Mercosur", manifestó. La adhesión de Venezuela fue aprobada por unanimidad por el Congreso argentino y el uruguayo y por mayoría en Brasil. Sólo falta que sea aprobado por Paraguay. Sigal dijo que además de los temas políticos se deben analizar las conveniencias económicas de la adhesión de Venezuela. "La Argentina, desde que empezó este proceso de discusión con Venezuela, pasó de comerciar en 2004 U$S 100 millones a U$S 1.800 millones este año. ¿Quién se beneficia con esto? Vendemos autos, ascensores, medicina de avanzada, grúas, por mencionar sólo algunas cosas. Son manufacturas de origen industrial. Vaya a preguntarle a los santafesinos cuánto les beneficia o perjudica concretamente el comercio con Venezuela", espetó. Respecto de la integración del Mercosur con la UE dijo que en 15 días, en Bruselas, comenzarán a analizar los mecanismos de intercambio de ofertas. "Por lo menos deberíamos pensar en ocho o nueve meses para poder completar el proceso de negociación. Ocho o nueve meses para un acuerdo de esta magnitud es tal vez un poco optimista de mi parte. Pero existe la decisión política de los presidentes de los países del Mercosur de impulsar este acuerdo", dijo, y apuntó que las principales dificultades están vinculadas al proteccionismo europeo en materia agrícola ganadera. "En estos días trascendió que el ministro de Agricultura francés (Bruno Le Maire) se declaró en contra de este acuerdo. Eso quiere decir que estamos fuertes. Hace unos años esto no pasaba. Nuestros países vienen creciendo mucho y mejorando en competitividad. En otras cuestiones somos débiles nosotros. Por ejemplo, en algunos aspectos de la producción industrial. Entonces, tenemos que ser cuidadosos. Una negociación no implica que al momento en que se cierra la negociación todo el intercambio va a tener arancel cero y las mercaderías fluirán de un lado a otro. Se armarán canastas de productos. Nos mentiríamos y mentiríamos a la gente si decimos que estos procesos de acuerdos comerciales tienen efecto neutro. Hay ganadores y hay perdedores. Pero eso sí: no debemos caer en una reiteración de lo que fueron los 90", alertó.

El mito de Chile

Respecto de eventuales incorporaciones de más socios al Mercosur, Sigal dijo que no ve posibilidades en Chile, Perú y Colombia y sí en Bolivia y Ecuador. "No es que estemos hablando de eso, pero sí podría ser. Chile, Perú y Colombia tienen políticas arancelarias muy distintas a las del resto de América del Sur", afirmó. Aseveró que en la Argentina se habla mucho del modelo chileno, al que se lo ve como ejemplo. Pero sostuvo que si se estudian los últimos años, a los países del Mercosur les fue mejor. "De 1976 al 2002 Chile anduvo mejor. De 2002 a hoy los índices de crecimiento, exportaciones y condiciones sociales, los países del Mercosur estuvieron mucho mejor que Chile, que optó por un modelo de desarrollo en forma autónoma", afirmó.

El embajador, asimismo, descartó que sea complicado pilotear el Mercosur con un país tan grande como Brasil. "Si tuviésemos competencia, sí. Pero como somos socios, no lo es", aseveró. Y sostuvo que el entendimiento entre los presidentes Néstor Kirchner y Lula Da Silva y en la actualidad con Cristina Fernández facilitan la integración. "La relación es excelente", dijo, y relativizó las quejas de los industriales brasileños respecto de las políticas de protección al comercio exterior por parte de la Argentina. "Apoyan a José Serra como candidato a presidente, y van a perder, porque todo indica que va a ganar Dilma Roussef (oficialista). Tienen una concepción del Mercosur más parecida a los 90 que a la de Lula, la del siglo XXI. Son los mismos industriales que se están llenando de plata. Pasa igual que en la Argentina. Deberíamos lograr que a parte de toda esa ganancia que están obteniendo la vuelquen más a la inversión, a mejorar la competitividad", reclamó.

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