Canta como la primera vez

Gabriel Senanes - Director de orquesta, compositor.

05 Oct 2009

Había una vez un Teatro Colón que supo estar abierto a nuevas propuestas. Como el Festival Argerich, por ejemplo, una encantadora coartada anual de la gran Martha para reencontrarse con su país y sus amigos. Así fue que invitó a Mercedes a la edición 2003 de su Festival, para acompañarla en un recital junto a la Camerata Bariloche. Yo asumí la tarea de hacer los arreglos, en los inexistentes ratos libres que tenía como director general y artístico del Teatro. Una noche, la "Negra" nos invitó a su casa para redondear el menú del concierto. "Vamos a tener que hacer Alfonsina y el mar", deslizó entre una empanada y otra. Y ahí nomás borboteó una descripción, no apta para menores, de lo que significaba cantar un mismo tema todas las noches de los últimos 30 años. "Bueno, si no quiere, no la hagamos, Mercedes", sugerí comprensivo. Error: otra descarga verbal demolió la posibilidad de no incluirla, mientras Martha y yo nos mirábamos y volvíamos a concentrarnos en las empanadas. Que bien lo valían.
Pocos días después, llegó el dichoso momento de ensayar Alfonsina. La Negra bufó, protestó y esperó la introducción, resignada. Abrió la voz, y el primerísimo verso, "Por la blanda arena que lame el mar?", salió disparado como una lanza de emoción que nos clavó al aire. Y así fue dejando el alma en cada nota. Al terminar, suspiró emocionada y dijo: "-Ay, qué lindo es? "
Fin del ensayo.
Moraleja: la "Negra" no ensaya. Canta con todo, como si fuera la primera y la última vez. Siempre.

Comentarios