Hugo Chávez emuló a Evo Morales y expulsó al embajador de EEUU

"Yanquis: estamos resueltos a ser libres cueste lo que cueste", advirtió. En solidaridad con Bolivia, le dio 72 horas de plazo al enviado norteamericano para que abandone su país y amenazó con cortar el suministro de petróleo.

12 Sep 2008

CARACAS, Venezuela.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, amenazó con cortar el suministro de petróleo a Estados Unidos si agrede a su país. El mandatario realizó esta advertencia en el enardecido discurso en el que ordenó la expulsión del embajador norteamericano de Caracas, en una muestra de respaldo a Bolivia.

"Si hay una agresión contra Venezuela, no habrá petróleo para el pueblo ni para el Gobierno de Estados Unidos. Nosotros, sépanlo yanquis de mierda, estamos resueltos a ser libres pase lo que pase y cueste lo que cueste", gritó el líder bolivariano.

Venezuela es uno de los principales abastecedores de crudo del mercado estadounidense y, aunque Chávez ha advertido varias veces antes que detendría las exportaciones, nunca llegó a concretar sus amenazas.

Ayer, el mandatario venezolano desafió duramente a Estados Unidos en un mensaje que dio durante un acto político, en una escalada de la tensión entre Washington y líderes socialistas sudamericanos. Chávez cerró filas con el presidente de Bolivia, Evo Morales, quien había ordenado la salida de la misión diplomática norteamericana de La Paz por considerarla responsable de las violentas protestas de los opositores.

"¡Yanquis váyanse al carajo 100 veces; aquí hay un pueblo digno, aquí estamos los hijos de Bolívar!", vociferó el ex militar, enfundado en su característica camisa roja, tras lo cual fue ovacionado por cientos de seguidores.

El mandatario puso en revisión las relaciones con Estados Unidos y dio un espaldarazo al proyecto socialista de Morales al asegurar que está dispuesto a apoyar una resistencia armada en el país andino si su aliado es derrocado.

Varios focos de tensión
La habitual guerra verbal entre Caracas y Washington -que difieren en todo tipo de asuntos, desde la lucha antidroga hasta políticas comerciales- se ha disparado esta semana por la aparición de varios focos de tensión.

El caudillo bolivariano ordenó el miércoles investigar un supuesto complot para asesinarlo, del que hizo directamente responsable a la Casa Blanca y a la "oligarquía venezolana", luego de que la televisión estatal emitiera unas grabaciones de presuntos militares que estarían planeando un golpe de Estado.

Según analistas, Chávez suele arreciar sus ataques contra "el imperio estadounidense" ante la cercanía de unos comicios clave que enfrentará en pocas semanas. Su objetivo sería unificar a sus seguidores contra el enemigo externo y minimizar los problemas que acucian al país, como la inseguridad o la inflación.

También la llegada de dos bombarderos rusos a Venezuela y el reciente anuncio de maniobras militares conjuntas entre Caracas y Moscú han despertado el recelo del país de George W. Bush, cuya relación con Rusia pasa por momentos tensos. Por último, el Gobierno venezolano redujo los vuelos de varias aerolíneas estadounidenses desde y hacia el país sudamericano, después de que la administración Bush pusiera en duda su seguridad aeroportuaria. (Reuters)

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