Los chicos le regalan al fútbol tucumano una de sus horas más gloriosas

Gira por Europa. La Liga es el campeón de la Gothia Cup, por penales. Sebastián Luna contuvo el remate decisivo y así le ganaron por 7 a 6 a US Voluntas, de Brescia, Italia.

22 Jul 2006

GOTEMBURGO, Suecia (Especial, por Carlos Oardi) -. Tucumán se subió a la cima del mundo. Los chicos del seleccionado Sub 13 conquistaron la Copa Gothia, el Mundial de los infantiles. Sebastián Luna contuvo el remate decisivo en la definición por penales y así le ganaron por 7 a 6 a US Voluntas, de Brescia, Italia.
Durante los 50 minutos reglamentarios habían igualado 1 a 1. El partido se jugó en el mítico estadio "Ullevi", el mismo donde Pelé, a los 17 años, le marcó un histórico gol a Gales en el Mundial 58. Por esas puertas los equipos ingresaron como en el Mundial: detrás de los árbitros, y de la bandera de Fair Play. Entonaron el Himno, llevaron sus manitos a los pechos y cantaron. Las primeras lágrimas por ese momento continuarían luego.
Y eso que comenzó mal la final para los chicos. A los 14?, Enzo Magro marró un penal. Fue un golpe para el equipo de la Liga, que sufrió más cuando Alessandro Cremonesi marcó el tanto italiano, al final del primer tiempo.
El entretiempo sirvió para calmar los nervios y los chicos reaccionaron cuando Juan Jaime, un central fantástico, dejó cuerpo y alma para marcar el empate. Festejó, pero debió ser sustituido. A todo esto, los chicos del CEF 18 y todos los seleccionados latinoamericanos alentaban a Tucumán. Ese aliento fue ganado en buena ley gracias a la calidad de su juego.
Con esa caldera de arengas llegaron los penales. Y se agrandó Luna. El pibe no había sido exigido en los tres torneos anteriores, pero apareció en el momento más esperado y atajó tres penales decisivos.Para dejar en claro que les gusta sufrir a nuestros chicos, Tucumán arrancó mal en los penales, porque el arquero italiano amagaba con ser la gran figura de la final. De hecho, si Tucumán no ganó el partido fue por la actuación del heredero de Gianluigi Buffon.
Los que se ríen de todo y de todos son Luna y sus compañeros. Son los chicos que se recibieron de hombres un 21 de julio, bajo el cálido sol nórdico que abrigó al verano europeo y que fue testigo de la revancha de Guillermo Aracena Armoa, Exequiel Belmonte, Lucas Chacana y otros que se habían quedado con las ganas el año pasado. Vuelven con la Copa a Tucumán. Vale la pena recibirlos.

El arquero Luna se vistió de héroe a la hora de los penales
No tiene la fama de Sergio Goycochea. Ni la personalidad de Roberto Abbondanzieri. Pero ya se perfila como un gran arquero y un especialista a la hora de atajar penales. Sebastián Luna, el pibe de Monteros que juega en la sexta de Ñuñorco, fue el héroe de la final frente a los italianos. Su actuación merece un 10, ya que transmitió seguridad durante el partido y atajó tres remates durante la definición.
No fue sencillo sacarle una opinión en medio de los festejos. Estaba emocionado y sólo quería compartir tanta alegría con sus compañeros. "No me olvidaré nunca de lo que vivimos. Estamos dando la vuelta olímpica, con la medalla de oro en el pecho y esta Copa que la querían todos. Pusimos a Tucumán en lo más alto del podio. No podemos pedir más. Quiero compartir este momento con todos mis comprovincianos. Ahora sólo deseo regresar y estar con mi familia", expresó Luna.
El arquero tucumano destacó lo difícil que resultó el partido con los italianos. "Jugamos muy bien. Sólo nos faltó precisión a la hora de definir para no tener que llegar a los penales. El esfuerzo se sintió. Jugamos más de 40 partidos y el grupo no es numeroso. Pero todo se revirtió con esfuerzo", destacó Luna.
Emiliano Siciliani mostró una enorme personalidad a pesar de su juventud. Fue el encargado de convertir el primer penal en la definición y después se dedicó a apoyar a sus compañeros y a consolar a los que no pudieron convertir sus remates. "Este es el momento de mayor alegría que viví en el fútbol. Es el fruto del esfuerzo. Para llegar a esto tuvimos que levantarnos temprano; ir a los entrenamientos; viajar; estar lejos de nuestra familia. Hace 30 días que estamos en Europa, jugando dos y hasta tres partidos por día. No es fácil, pero lo logramos", destacó.
Roberto Quipildor es oriundo de Los Ralos, al igual que Gustavo Balvorín, Ariel Aragón y Rubén Luna. "Les prometí que íbamos a volver con el título y cumplí. Terminamos la gira invictos. No hay palabras para explicar este momento", resaltó.