Desde el "corralito", hasta el "cacerolazo" y las renuncias

Cavallo y De la Rúa debieron resignar sus cargos el 20 de diciembre.

20 Dic 2005
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El país era un hervidero de versiones desde que el primer día de diciembre de 2001 se había dispuesto la inmovilización de los fondos depositados en los bancos. El “corralito” caldeó los ánimos de los ciudadanos hasta que el 19 de diciembre comenzaron a producirse violentos saqueos a comercios, que explotaron en el conurbano bonaerense y que rápidamente se extendieron al resto del país.
En la noche del 19, el entonces presidente Fernando de la Rúa pronunció un discurso en el que anunció la declaración del estado de sitio por 30 días. Casi simultáneamente con el final del discurso presidencial, miles de personas salieron a las calles golpeando cacerolas y se concentraron frente al Congreso y a la Casa Rosada. Poco después de la una de la madrugada del jueves 20, se confirmó oficialmente la renuncia del ministro de Economía, Domingo Cavallo. Por la mañana se estableció que los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales habían causado nueve muertos y más de 100 heridos. A media mañana se produjo la renuncia de todo el gabinete, mientras el Presidente intentaba dialogar con los gobernadores justicialistas para buscar una salida a la crisis. Ante la imposibilidad de lograr el encuentro, De la Rúa, en un mensaje al país, ofreció al PJ un gobierno de unidad nacional; mientras tanto, desde la UCR se preparaba un plan económico que contemplaba la pesificación, la devaluación y un default acordado. Pasadas las cinco de la tarde, se conoció el anuncio de que el PJ no iba a cogobernar; a las 19.30 el presidente De la Rúa renunció  y pocos minutos después abandonó la Casa Rosada en helicóptero.
Por la noche, el Congreso convocó para el viernes 21 a la Asamblea Legislativa para aceptar la renuncia del Presidente y designar a su sucesor. Mientras tanto, continuaban los incidentes entre manifestantes y policías, y algunos saqueos en comercios.