Una vez más, Gucci está de moda

22 Sep 2017
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dequemevisto.com

La ultima vez que Gucci se puso de moda era minimalista y quien estaba a cargo de la dirección creativa era Tom Ford. Probablemente el legado más significativo de Ford para la firma italiana fue la construcción de la chica Gucci: sensual, intensa y atrevida. Con la salida del diseñador norteamericano, en 2004, la casa inauguraba una nueva era, la de Frida Giannini. A la par de ella, trabajaba sigiloso Alessandro Michele, incorporado a la marca en 2002.

Doce años después Michele asume la dirección creativa de Gucci y la historia cambia para la firma, una vez más. 

En esta carrera que se disputan, primero entre LVMH y Kering, y luego entre cada una de las marcas que forman parte de estos grandes conglomerados de lujo, quedan atrás quienes no han podido desarrollar su capacidad de mutar. Pero esta característica, que tanto se valora en el mercado fashionista, también debe combinarse con la herencia de la marca y con el adn del diseñador de turno. Algo así como hablar de las raíces con un nuevo lenguaje. Una ecuación matemático/poética que Michele maneja muy bien.

Y hablando de Michele... ayer comenzó la semana de la moda de Milán y Gucci se encargó de hacer la apertura.

El desfile primavera/verano 2018 de la marca top del momento duró 15 minutos e incluyó 108 looks hipnóticos. La rapidez con la que salían los modelos y las luces de colores -que no dejaban de parpadear- otorgaron una atmósfera casi somnífera al sector de desfiles del Gucci Hub: la reciente sede milanesa del imperio Kering.

Pero en medio de todo ese caleidoscopio visual de ruinas grecorromanas, arcos que parecían aztecas y estatuas de dioses egipcios había cierta congruencia con el mix de yuxtaposiciones textiles al que nos viene acostumbrando Michele desde 2016.

Hay factores que nos están sugiriendo tal vez el nacimiento de una nueva normalidad excéntrica: lejos del normcore, el effortless y todas esas fugaces tendencias. En esta nueva era lo raro se vuelve corriente y lo alineado desentona.

Chaquetas animal print sobre vestidos floreados, collares de hueso irrumpiendo en trajes ejecutivos, rayas verticales sobre horizontales, bordados que dicen "Elton John" seguidos de la cara de Bugs Bunny son sólo algunos de los condimentos de los que se vale Alessandro para impresionarnos. También hay mucho brillo, lentejuelas y perlas bordadas. Jóvenes que se visten como abuelos de los 70s y hombres de negocio con sweaters que tienen estampada la imagen de Bambi.

Es difícil incorporar tantas inspiraciones literales distintas y que cobren sentido en un mismo relato. Hansel, Gretel, Requiem para un Sueño y Blancanieves juntos. Manso caos. Se me viene a la cabeza el desfile debut de Jeremy Scott como director creativo de Moschino: aunque las sensaciones son parecidas, el contenido no.

¿Qué nos está queriendo decir Alessandro Michele con esta colección? ¿Que le hace a la moda cuando mezcla los estilos boho chic, varsity, sportwear de los 70s y cleaver en un sólo outfit? ¿La hace más democrática? ¿La satiriza? ¿La  desestructura y enaltece?

El mensaje con la respuesta puede que venga de a retazos y logremos comprenderlo en unos años, cuando el recate no sea una moneda corriente. Por lo pronto, el código Gucci es un éxito y está de moda.

 

Desfile Gucci SS18 (Milán Fashion Week)

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