Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

A lavar los platos.

Por Bárbara Tarcic. Lunes 04 de Marzo
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Un día, mi hija mayor de entonces 3 años, me preguntó qué tenía que hacer para que le crecieran pelitos ¨ahí¨. Yo le respondí que no debía hacer nada, que cuando una nena deja de ser nena y se convierte en mujer, crecen solos los pelitos.  La respuesta parecía haberla contentado, sin embargo no fue así, porque volvió a arremeter: ¨¿Y Dónde se va la nena cuando te convertís en mujer?      

No supe responderle. No sé dónde se va la nena. Supongo que sigue aquí y allá y en cada mujer que creció.                                                                                    … Seguir leyendo ...

Pobres vacaciones pobres

Por Bárbara Tarcic. Sábado 09 de Febrero
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Tengo un problema importante de culposidad y es por eso que me cuesta tomarme vacaciones. Yo, por ejemplo, limpio mi casa antes que venga la empleada porque me atormenta que ella tenga que hacerlo. Así es como estas vacaciones en enero, no fueron muy descansadas.

Vacaciones, según la RAE quiere decir ¨descanso temporal de una actividad habitual¨.  Si bien tengo múltiples actividades y es cierto que descansé de mi actividad oficial, que es la docencia, hay muchas otras actividades de las que no pude ni podré descansar por un tiempo, quizás.

Cuando una mujer tiene hijos, rara vez descansa. El concepto de estar cual ballena encallada en la orilla del mar no se cumplió, al menos en mi caso.  (Creo que ya ni recuerdo como era eso). No la parte de ser como una ballena. La otra, digo.

Salir de vacaciones para nosotros, que sumamos, entre… Seguir leyendo ...

Héctor y yo

Por Bárbara Tarcic. Martes 04 de Diciembre
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Hasta ahora tuve una sola experiencia con un caricaturista. Fue en el año 95, en mi primer viaje “sola” a Buenos Aires.

Estaba con mi prima en el barrio de Caballito y decidimos hacernos una caricatura juntas. Si mal no recuerdo me hizo con un disfraz de bruja –habrá sido porque en esa época igual que ahora, para qué negarlo, vestía predominantemente de negro-.

Pero eso no fue lo que me dejó este trauma. Lo que impidió que volviera a permitir que me caricaturizaran, fue el reflejo que ví de mi misma en ese dibujo: nariz enorme y mentón largo, larguísimo. Esa fue mi única y última incursión con un artista de éstos.

Cuando me reuní con Héctor Palacios, a quien tendrán todos ustedes muy presente, puesto que trabaja hace añares en La Gaceta, ilustrándola, lo miré lo más de reojo y sospechosamente que pude. Lamentablemente él me pareció… Seguir leyendo ...