El cadáver de Mario Rubén Barrientos, cubierto de sangre y con tres puñaladas en el cuello, quedó en el medio de un camino de tierra y con las manos atadas en la espalda, con un cordón de zapatillas. Al lado del cuerpo estaba un cuchillo de cocina, al parecer el arma con la que lo mataron.

Así lo encontró un vecino de la zona de Los Ralos, esta madrugada, a unos 100 metros de la ruta provincial 303, cerca del kilómetro 25, en el camino que va a localidad de Lolita Sur.

El hombre llamó a la comisaría de Los Ralos, y tras la intervención de la Policía se pudo identificar a la víctima.

Barrientos trabajaba como chofer para una empresa de radio taxi, tenía 54 años, se había retirado de la Policía Federal y vivía en Pellegrini al 1.300 de la capital provincial.

Al auto, un Fiat Uno, lo encontraron poco después, en una zona céntrica de la Banda del Río Salí. La primera hipótesis es que lo mataron para robarle. LA GACETA