"Una noche llegó a casa transformada. No estaba agresiva ni nada por el estilo. Hacía tres años y medio que convivíamos. Cenamos pero ella no me conversaba. Sólo me miraba. Hasta que con toda la calma del mundo me dijo que ya no me amaba y que debía irme de la casa. Incluso me dio un plazo y esa noche dormimos en nuestra cama, pero sin siquiera rozarnos. Ese día, el mundo se me vino abajo", reconoció Horacio.

"Los problemas de relación en la pareja, tarde o temprano se producen; en algunas personas ocasionan, una serie de trastornos que pueden incluir depresión, ansiedad, angustia, miedo a la soledad, cuando no, otros síntomas corporales, que expresan el estrés que la situación le provoca a quien la padece", explicó la licenciada Graciela Courtade.

Carla, que fue abandonada por su novio, reconoció, que el elaborar su duelo la llevó a una opción fundamental de vida: "o te quedas hundida o aceptas que tienes una herida en el corazón, una cicatriz que siempre va a doler y ahí sales adelante. Y es cuando se quiere ayudar a otros".

"Quedarse solo no es lo peor que podría pasarte", cuenta María Inés, que se quedó con el vestido de novia puesto y sin casamiento. "Esa situación adversa puede constituir una excelente ocasión para que uno refuerce su autoestima y redoble los esfuerzos para nuestro crecimiento personal", enfatizó la chica del altar.

"No es raro que lo que alguna vez fue una buena relación, se convierta con el tiempo en algo demasiado rutinario. Cuando la monotonía se apodera de la relación de pareja, dar por terminada la relación puede ser lo más enriquecedor para ambos", sostiene la licenciada María Elena Núñez. "En esos casos, la autoayuda para superar una ruptura de pareja te dará pautas para salir airoso de ese momento de crisis en tu vida", destacó la terapeuta de parejas.