El Gobierno de la Nación afirma la imperatividad de las vacunas para la convivencia escolar, responsabilidad que recae principalmente en padres y tutores. El esquema requerido responde a dos etapas clave en la escolaridad y la vida de niños, niñas y adolescentes, a los 5 y 11 años, donde deben renovarse así como aplicarse nuevas dosis. Otra fase decisiva comprende los 15 años y, posteriormente, las aplicaciones de la adultez. A la vez, todos los años los niños deben recibir un control integral de salud una vez por año, incluso si no lo indica el esquema o si no están enfermos.
Nueva vacuna obligatoria en Argentina: protegerá a los bebés contra seis enfermedadesEl Calendario Nacional de Vacunación establece las vacunas que deben aplicarse a lo largo de las etapas de vida, en situaciones especiales y grupos específicos. Todas ellas se encuentran disponibles en centros de salud y hospitales públicos de todo el país y no requieren de una orden médica.
Cobertura previa de vacunas al ingreso escolar
Cuando los niños comienzan la edad escolar ya deben haber registrado todas las vacunas que se requieren desde recién nacidos (sin contar las del embarazo, que comprenden Hepatitis B y BCG), luego las del primer año de vida (Rotavirus, Quíntuple, Meningococo, Antigripal, IPV, Triple Viral, Neumococo Conjugada y Hepatitis A). Para los nacidos en 2021 las vacunas comprenden la IPV, Varicela, Triple Viral y Triple Bacteriana.
Los nacidos en 2015 deben completar con la vacuna contra el meningococo, triple bacteriana acelular, VPH y fiebre amarilla en caso de residentes en zonas de riesgo. Hasta los 2 años los niños deben haber acumulado las vacunas del meningococo, varicela, antigripal, triple viral, quíntuple y fiebre amarilla.
Las vacunas que deben aplicarse en el ingreso escolar
Todas estas dosis deben estar presentes cuando el niño termina la edad preescolar e ingresa a la educación primaria. En el año en que los pequeños cumplen 5 años deben recibir nuevas dosis e inmunizaciones. Antes del inicio de clases y al comenzar un nuevo ciclo lectivo, los chicos deben recibir las vacunas correspondientes; según aclararon especialistas, no se debe esperar a que el menor cumpla efectivamente los 5 años, sino que la inoculación debe realizarse en el transcurso del año en que alcanza esa edad.
“Durante este año tienen que recibir estas vacunas de ingreso escolar todos los niños que hayan nacido en 2020 y es importante porque tenemos que procurar que el niño ya ingrese al ciclo lectivo con su esquema de vacunación completo”, expresó el doctor Miguel Ferre Contreras en un comunicado del Ministerio de Salud Pública de Tucumán.
Refuerzos indispensables para la franja del ingreso escolar
Los niños de 5 años reciben la vacuna triple viral contra el sarampión, la rubéola y paperas; la triple bacteriana celular contra tétanos, difteria y tos convulsa; y la segunda dosis contra la varicela.
Adicionalmente, en la franja del ingreso escolar se debe administrar la inmunización IPV (antipoliomielítica). La relevancia epidemiológica de mantener al día este bloque de vacunas resulta crítica para el sistema sanitario, según detalló el profesional. La dosis triple viral previene el sarampión, una afección sin circulación autóctona desde hace años en el país pero con brotes activos en la región y casos importados en Buenos Aires. Su segunda aplicación consolida una protección inmunológica de por vida. Un panorama similar presenta la polio, erradicada del territorio nacional mediante la vacunación, pero con alto riesgo de generar secuelas e incapacidades permanentes si decaen las coberturas.
Prevención a los 11 años: las vacunas necesarias de la preadolescencia
Por su parte, el hito de los 11 años marca un momento decisivo de refuerzo y prevención de patologías complejas asociadas al crecimiento. En esta franja deben ser inmunizados todos aquellos niños y niñas que cumplan la edad requerida en el transcurso del año en curso.
“Hablamos de esquemas de vacunas importantes, se colocan los refuerzos de la vacuna triple bacteriana que el niño ha recibido a lo largo de toda su vida, se inicia en caso de no haberlo hecho y finaliza su esquema de vacunación”, agregó Ferre Contreras en el comunicado oficial al repasar las especificaciones para los preadolescentes.
Esquema a los 11 años y protocolo para el dengue
En esta etapa de los 11 años se aplican tres formulaciones clave:
- Triple bacteriana acelular: actúa como refuerzo indispensable contra la difteria, el tétanos y la tos convulsa (coqueluche).
- Antimeningocócica: dosis única orientada a prevenir cuadros de meningitis.
- Virus del Papiloma Humano (VPH): esquema indicado de dosis única para varones y mujeres por igual. Su aplicación resulta decisiva para evitar verrugas genitales y frenar el desarrollo de distintos tipos de cánceres, principalmente el cáncer de cuello uterino, patología con elevados índices de morbimortalidad. Desde la puesta en marcha de esta vacuna se constató una merma directa en la frecuencia de este tipo de neoplasias.
Pautas inmunológicas para los adultos
La responsabilidad inmunológica escolar se extiende de igual manera a los adultos que conforman el entorno familiar y la comunidad educativa. La normativa sanitaria exige que las personas adultas acrediten la dosis doble o triple viral (dos aplicaciones posteriores al primer año de vida, exceptuando a los nacidos antes de 1965, considerados inmunes de forma natural), la vacuna doble adultos (con un refuerzo obligatorio de tétanos y difteria cada 10 años) y la vacuna contra la Hepatitis B para prevenir la infección crónica y el cáncer de hígado asociado.