Entre consejos de experto culinario y recomendaciones de ocasiones en las cuales consumir el postre, Agustín Solá, el hijo mayor de Maru Botana, se presentó a su lado y demostró que el legado pastelero se mantiene entre los otros miembros de la familia. El joven de 27 años cocinó junto a la cocinera una espectacular marquise de frutos rojos y sorprendió a las redes no solo con su aparición, sino también con la pasión compartida junto a la chef.

Maru Botana respondió a las críticas por su forma de probar los platos en MasterChef Celebrity

Agustín Solá tiene 27 años y es el hijo mayor de Maru Botana y Bernardo Solá. Este lunes apareció en redes junto a la empresaria gastronómica para asistirla con la preparación de una marquise de frutos rojos. El joven, que mantiene un perfil mucho más reservado —a diferencia de su mamá, que es una figura pública hace décadas—, compartió cocina con ella e incluso se mostró habilidoso con la receta dulce.

El hijo de Maru Botana cocinó como un experto junto a su madre 

“Mamá, acepté un pedido de marquise gigante”, avisa de entrada en el mesón de la cocina a la afamada pastelera en el video publicado hace dos días en redes. Allí Botana pregunta quién se encargará de realizar el trabajo, a lo que rápidamente su hijo trae la base ya preparada del dulce. En un mutuo acuerdo comienzan a realizar la preparación. Allí, con cierta “expertise”, Solá agregó cuáles son los pasos a seguir y los requisitos para que la marquise salga perfecta: “Ya batimos la crema, sin azúcar. Frutos rojos, frescos”, indicó el joven.

Posteriormente, la conductora adhiere a la observación del joven: “Es una torta con mucho dulce de leche, la crema no debe tener azúcar”, agrega Botana. “El movimiento de manos que hace es todo técnica”, observa Agustín mientras indica cómo se debe rellenar el postre.

La pregunta de Maru Botana que descolocó a su hijo 

En medio de la crema, el dulce de leche, los frutos rojos y las hojas de menta recién cortadas, ambos intercambiaron comentarios sobre el tamaño del pastel y el posible destino del encargo. “¿Una torta tan grande para qué lo habrá pedido?”, se preguntan en medio del proceso. “Para mí, un aniversario”, arriesga uno, mientras que la respuesta de Solá agrega otra posibilidad: “Está anunciando que se casa”. Rápidamente la chef hace una pregunta que conflictúa a su primogénito: “¿Qué torta me pedirías para tu casamiento?”. “¡Qué pregunta, mamá! ¡Me hiciste preguntarme 100 cosas a la vez!”, expresó con incomodidad y risa. Sin embargo, inmediatamente Solá logra tomar una decisión: “Un rogel, un rogel”.

La decoración también dio lugar a una conversación sobre qué frutas podían acompañar la receta. “Le podés poner frambuesa fresca, le podés poner kiwi”, sugirió uno de los dos. Sin embargo, la idea de incorporar kiwi no convenció a la cocinera: “Yo no sé si le voy a poner kiwi a esta marquise. No va con kiwi”.

El cariño de los seguidores tras el video junto a Agustín 

Otro detalle que llamó la atención fue el molde de tamaño especial que usaron para armar el postre. Mientras lo mostraba en cámara, Botana explicó de dónde había salido: “Es un amigo que me hace moldes gigantes”. El utensilio permitió trabajar con una marquise fuera de lo habitual, acorde con las dimensiones del pedido que habían aceptado.

Por último, su hijo sugirió otras decoraciones para la preparación: “¿Le ponemos un centrito de rulos?”.

Así es la vida de Agustín Solá, el hijo bajo perfil de Maru Botana 

Más allá de la receta, varios usuarios destacaron la complicidad entre madre e hijo y el clima familiar que transmite la publicación. En medio de los mensajes que recibió el video, aparecieron frases como “Qué emocionante verte trabajar con tu hijo” y “La pareja perfecta. Mano de obra ella y detalles explicativos él”. Las respuestas elogiaron tanto el vínculo como la dinámica de ambos.

Este intercambio de miradas y destreza en la mesada no solo dejó al descubierto el talento culinario de Agustín, sino también la complicidad de un vínculo que trasciende la distancia. El primogénito de la cocinera y Bernardo Solá suele mantener un perfil marcadamente reservado en comparación con la exposición de su mamá. Formado en Administración y Sistemas en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), en 2020 el joven emprendió un viaje a Francia por un intercambio académico y, tras esa experiencia, decidió radicarse de manera definitiva en el continente europeo para desarrollar su carrera.

El pilar de la familia Botana

A sus 27 años, Solá combina estudios, trabajo y una intensa vida social en el exterior, aunque su corazón y sus raíces siguen firmemente ligados a la Argentina. Sus regresos al país son esperados con entusiasmo por todo el clan familiar, convirtiéndose en momentos de reenfoque, viajes y risas compartidas. Según confió la propia chef en sus redes, su hijo mayor cumple un rol fundamental dentro de la casa: funciona como un pilar de contención para sus hermanos y aporta una cuota de serenidad muy particular en la dinámica cotidiana.

La reaparición del joven en la cocina de su mamá confirmó que, aunque haya elegido un camino profesional propio en el ámbito corporativo y lejos de las cámaras, la técnica pastelera y la pasión por los detalles culinarios forman parte de una herencia genética imposible de disimular.