Aunque popularmente sería conocida como una preparación de la familia de los ultraprocesados y la "comida chatarra", la pizza también puede ser un clásico disfrutable que no descuide los requerimientos nutricionales. La versión proteica de ricota se presenta como una solución ideal para resolver almuerzos o cenas de manera liviana, sustituyendo las masas tradicionales ricas en carbohidratos simples por una mezcla equilibrada y satiante.
Cómo hacer una torta de ricota proteica sin harina ni azúcar: una receta fácil para el mateEl secreto de esta preparación radica en su excelente perfil de macronutrientes. La ricota magra aporta una matriz rica en calcio y proteínas de lenta absorción, lo que sumado al huevo garantiza un plato con más de 30 gramos de proteína pura. Asimismo, la cucharada de harina de avena aporta fibra soluble, ayudando a estabilizar los niveles de glucemia y favoreciendo el tránsito intestinal.
La practicidad al orden del día
Más allá de sus notables beneficios de salud, la mayor cualidad de esta receta reside en su extrema practicidad. No exige procesos de leudado, amasaduras complejas ni largos tiempos de espera: la mezcla se realiza en un único recipiente y se cocina rápidamente tanto a la sartén como sobre una placa al horno.
Esta nutritiva propuesta fue compartida en Instagram por la licenciada en nutrición Rocío Tordini, creadora de la cuenta @nutri.recipes. Al presentar la idea ante sus seguidores, la especialista destacó su perfil nutricional y la practicidad de la preparación para la rutina cotidiana: "¿Podés creer que esta pizza tiene más de 30 gramos de proteína? Y lo mejor es que es súper fácil de hacer", remarcó la experta, sugiriendo además que "se puede complementar con vegetales para sumarle más fibra y hacer un almuerzo o cena bien completo".
Paso a paso para la pizza proteica de ricota
Ingredientes
- 1 huevo
- 3 cucharadas soperas de ricota magra
- 1 cucharada sopera de harina de avena (o la harina de preferencia)
- 1 pizca de sal
- Salsa de tomate a gusto
- 2 rodajas de queso por salut descremado
1. En un bowl pequeño, colocar el huevo, las 3 cucharadas de ricota magra, la pizca de sal y la cucharada de harina de avena. Integrar bien con un tenedor hasta obtener una masa homogénea.
2. Volcar la mezcla sobre una sartén antiadherente o en una placa para horno previamente aceitada. Cocinar durante 10 a 15 minutos a fuego medio/bajo hasta que la base esté firme y dorada.
3. Agregar encima la salsa de tomate y el queso por salut descremado. Tapar la sartén o dejar unos minutos más en el horno hasta que el queso se derrita por completo antes de servir.