La búsqueda que ya lleva 11 días de Raúl Moyano, desaparecido el 12 de octubre, se concentra en las laderas sur y sureste del cerro Ñuñorco Grande, desde la cumbre hacia la ruta provincial 307 y el paraje El Indio, en la Quebrada de Los Sosa.
Los rescatistas enfrentan pendientes pronunciadas, quebradas profundas, vegetación tupida y senderos poco definidos que dificultan el avance y aumentan el riesgo de desorientación.
Búsqueda de Raúl Moyano: el hallazgo de un libro renueva la esperanza de la familiaLa niebla, el viento y las lluvias también complican la visibilidad y limitan el apoyo aéreo. Llegar a los sectores altos desde El Mollar puede demandar unas cinco horas, por lo que se instaló un campamento de avanzada.
Una señal registrada por una antena de Los Sarmientos permitió delimitar el área prioritaria, pero no establecer un punto exacto.
Las sendas también pueden confundirse con huellas de animales, mientras que el tránsito de mulas y ganado borra marcas que podrían resultar útiles. Por eso, los equipos deben revisar laderas, cañadones y sectores de difícil acceso, más allá de los caminos habituales. Pese al despliegue de recursos humanos y técnicos, todavía no hay una ubicación precisa que permita orientar el hallazgo del docente jubilado.