Leonel Nicolás Barros estudia el Profesorado en Letras en la Universidad Nacional de Tucumán. Para sostener sus estudios y colaborar con los gastos de su hogar, trabaja como conductor de Uber y DiDi Moto, una actividad que le permite acomodar sus horarios laborales a las exigencias de la facultad.

“Es el trabajo que más se acomoda a mi cursado y a mi situación actual en la universidad. Manejo cuando puedo, en mis tiempos libres”, contó en diálogo con LA GACETA durante la quinta Marcha Federal Universitaria. Sin embargo, advirtió sobre las condiciones en las que desarrolla esa actividad: “Es un trabajo precarizado. Uno lo tiene tan naturalizado que pasa desapercibido”.

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La mayor parte de sus ingresos no se destina a la universidad, sino a cubrir las necesidades de su familia. Sus padres son jubilados y, según explicó, perciben haberes que no les alcanzan para afrontar los gastos cotidianos. “Utilizo un mínimo de lo que gano para mis estudios. La mayor parte va a la casa. Es lo que gano para subsistir, para el día a día”, relató.

Este jueves, miles de tucumanos participaron de la quinta Marcha Federal Universitaria. La movilización partió desde el Rectorado de la UNT y llegó hasta plaza Independencia, donde estudiantes, docentes y trabajadores no docentes reclamaron al Gobierno de Javier Milei la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial.