Atravesar las cinco décadas trae consigo cambios inevitables en la piel. La disminución paulatina en la producción de colágeno y elastina provoca que el rostro pierda su soporte natural, mientras que la grasa corporal tiende a redistribuirse. Este fenómeno da lugar a la flacidez, las arrugas y muchas veces a la incómoda papada.

Cintura firme después de los 55: los ejercicios sin pesas que dan mejores resultados que la plancha

“La flacidez de la piel aumenta después de los 50 debido a la disminución del colágeno y la elastina, y al debilitamiento natural de los músculos que sostienen la mandíbula y el cuello”, detalló Karen Ann Canham, directora ejecutiva de Karen Ann Wellness, en un artículo publicado por el medio especializado Eat This, Not That!. La especialista añadió que "el platisma y los músculos estabilizadores más profundos pierden tono, lo que hace que el cuello luzca más blando". Para contrarrestar este proceso, la clave está en ejercitar la zona aprovechando la fuerza de gravedad y una buena postura.

La clave de ejercitarse desde una postura erguida 

Entrenar sin sentarse potencia los resultados. "Cuando estás de pie, el esternocleidomastoideo, el platisma y los flexores cervicales profundos deben trabajar contra la gravedad, lo que proporciona al cuello y la mandíbula un tipo de desafío de fuerza funcional y cotidiana que no se puede brindarles estando en el suelo", destacó Chad S. Lipka, experto en bienestar y fitness en el medio citado. Los especialistas recomendaron cinco movimientos capaces de tranformar el aspecto del cuello y la mandíbula después de los 55 años. 

  • Elevaciones de mentón: Con los pies a la altura de las caderas y la espalda recta, llevá la barbilla suavemente hacia atrás (como formando una papada) sin inclinar la cabeza hacia arriba o abajo. Este movimiento activa la musculatura profunda y corrige la postura de "cabeza adelantada". Se sugieren 3 series de 10 repeticiones.
  • Elevación de mandíbula: Mirá hacia el techo sin doblar en exceso el cuello y empujá la mandíbula inferior hacia adelante hasta sentir el estiramiento debajo del mentón. Para intensificarlo, formá una "O" con los labios. Completeá 3 series de 12 repeticiones para fortalecer el platisma.