Vallas, custodia reforzada y un operativo riguroso cambiaron la fisonomía de la vigilia del Día de la Independencia. La imagen de la Virgen de la Merced no pudo llegar hasta la Casa Histórica pese a los intentos de la agrupación gaucha, Virgen Generala, que la porta desde 1999 debido a la negativa de la Casa Militar. Ahora preparan un acto de desagravio en respuesta.
El vínculo entre la Madre de Dios y la provincia radica desde la primera fundación en Ibatín. Su protagonismo se acrecienta durante la Batalla de Tucumán con la presencia de Manuel Belgrano en 1816. El general le encomendó las tropas nacionales, compuestas en su mayoría por gauchos. Ante el triunfo, la nombró Generala del Ejército Argentino y desde allí los criollos la adoptaron como protectora del gauchaje tucumano.
Día de la Virgen de La Merced: de basural a santuario, la fe que limpió un barrioHace más de 40 años, agrupaciones tradicionales comenzaron a congregarse a caballo en frente de la Casa Histórica momentos antes del 9 de julio a entonar el Himno Nacional. Con el paso del tiempo, la presencia presidencial impidió el paso de los gauchos a caballo, por lo que, en su lugar, decidieron llevar a la imagen religiosa, que comenzó a tener un lugar honorífico. Sin embargo, en 2024, los protocolos comenzaron a cambiar.
Juan Héctor Suárez, presidente de la agrupación, se contactó con las áreas de Ceremonial y Protocolo del municipio de San Miguel de Tucumán y de la Provincia con antelación para saber si les iban a permitir el ingreso. La respuesta, según Suárez, fue que la organización del acto ya no dependía de ellos, sino de la Casa Militar de la Presidencia.
Los intentos de comunicarse con dirigentes del oficialismo y con la senadora Beatriz Ávila tampoco prosperaron. “Desde que se inició el Gobierno de Javier Milei, la vigilia del 9 de Julio sufrió notables modificaciones y restricciones, haciendo cada vez más difícil el acceso de la Sagrada Imagen a la institución”, dijo el gaucho. Sin otra vía, Suárez contó que decidieron presentarse igual, con un grupo reducido de cinco personas, lo mínimo necesario para portar las andas. Sin embargo, los organizadores les impidieron el paso. Ni la Policía de Tucumán, el Arzobispo, o el legislador provincial, Francisco Serra, que mediante reiteradas llamadas telefónicas intentó torcer la negativa, lograron un cambio.
Miles de tucumanos participaron de la misa en honor a la Virgen de la Merced: “¡Viva nuestra madre!”El rechazo se sostuvo hasta la madrugada. Los gauchos, en compañía del público que se había congregado alrededor, expresaron su indignación: “Con lágrimas y expresiones de apoyo, consideramos esa decisión como un ultraje agraviante a la Virgen, a Tucumán y a la historia”.
Juntos, según describió el gaucho, entonaron el Himno Nacional y el Himno a la Virgen de la Merced.
El acto de desagravio
La respuesta está pensada para este viernes a las 20. “Doloridos e indignados por lo acontecido, agrupaciones tradicionalistas, entidades culturales y religiosas, y tucumanos en general, decidimos reunirnos en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced para ofrecer en su honor y desagravio la Santa Misa”, explicó el presidente de la agrupación.
El acto busca reparar el rechazo a la imagen. Informaron que desde allí, la Virgen será trasladada en procesión hacia la Casa Histórica, cubierta con el poncho tucumano, para entonar el Himno Nacional y rezar por la patria.
Abel Néstor Álvarez, párroco de Nuestra Señora de la Merced, habló con LA GACETA y contó: “El gaucho Suárez me preguntó por la posibilidad de realizar un acto de desagravio. Siempre se hizo la procesión; esta vez iremos juntos”.
40 años a caballo por la Virgen
La vigilia nació hace más de cuatro décadas por iniciativa exclusiva del gauchaje tucumano, según Suárez. Con el correr de las décadas, el vínculo entre los gauchos y la institución se fue restringiendo. Hasta el año pasado, la imagen era recibida por las autoridades y por la banda de música del Liceo Militar General Aráoz de La Madrid. “Ella es la hacedora de nuestra Independencia y tiene ganado por derecho propio un lugar preponderante en la celebración”, resumió Suárez.
Un dolor tucumano unió la devoción por la Virgen de La Merced y la tragedia del ARA San JuanQuien presta la imagen para la vigilia es la basílica. El padre Álvarez contó que durante sus primeros años en el cargo, era el protocolo provincial el que se comunicaba directamente con la parroquia para coordinar la presencia de la Virgen. Esa dinámica cambió cuando las agrupaciones gauchas asumieron por completo la gestión.
Para el sacerdote, la ausencia de la Virgen rompió una tradición larga con un peso espiritual: “Bien podría haber estado también en esta oportunidad, sabiendo que es parte de la celebración desde hace mucho tiempo”, sostuvo. El párroco remarcó que ya se sabía con anticipación que no se iba a permitir el ingreso al Museo. “Ojalá que esto pueda cambiar en los años siguientes”, manifestó.
Un protocolo que cambió en 2024
El esquema de este año no responde a una decisión de último momento. “Todos los aspectos de la vigilia, desde que este gobierno asumió la presidencia de la Nación, es organizada por la Secretaría de la Presidencia. en coordinación con el Gobierno de Tucumán”, explicó Javier Vázquez, director de la Casa Histórica. Las fuerzas de seguridad, agregó, se coordinan desde esa misma organización. Hasta entonces, la coordinación estaba en manos del municipio capitalino. Vázquez precisó: “Es el mismo protocolo que se estableció desde el 9 de julio de 2024”.
La Casa Histórica tampoco conoce con antelación cómo será el dispositivo protocolar de cada año. “Solo se nos informa 24 horas antes la disposición de todos los aspectos del dispositivo de seguridad”, dijo Vázquez. Esa organización convive con estrictos procesos de preservación y resguardo patrimonial para salvaguardar las piezas del museo.
La poderosa oración para pedir protección a la Virgen de la Merced en su díaEl director reconoció los reclamos y requerimientos que se hacen desde diversos sectores de la sociedad, en virtud de lo especial de la fecha. “Tratamos de exponer, desde donde nos toca, a la mesa de organización algunas tradiciones establecidas para que sean tenidas en cuenta”, manifestó.
Sin embargo, al tratarse de un acto protocolar de tal envergadura, las decisiones lo exceden y corren por cuenta de los organizadores.