El viceministro de Economía, José Luis Daza, analizó el escenario de transición que atraviesa la Argentina y admitió que, aunque las variables principales muestran una evolución favorable, existe un sector de la sociedad que todavía no percibe los beneficios en su economía cotidiana. 

“Entendemos que hay gente que todavía no lo siente”, señaló el funcionario, al tiempo que ratificó el compromiso del equipo económico con un programa de estabilización sin "atajos populistas".

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Impulso al crédito y reactivación del empleo

Daza adelantó que el Ministerio de Economía trabaja en nuevas herramientas para agilizar el otorgamiento de préstamos, tanto en pesos como en dólares. El objetivo central de esta iniciativa es dinamizar sectores estratégicos, con especial énfasis en la construcción, debido a su capacidad para generar empleo de manera inmediata.

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“Estamos analizando diversos canales para facilitar la obtención de crédito. Es un paso fundamental en esta etapa de transición, la cual vemos funcionando de forma muy sólida”, explicó el viceministro. 

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Además, enfatizó que la reactivación no vendrá de la mano de un gasto público descontrolado. “No va a haber ‘plan platita’; no buscamos soluciones fáciles que ya fracasaron en el pasado, sino un crecimiento basado en la inversión real”, dijo.

La construcción como motor de la recuperación

El foco en el sector constructivo no es casual. Datos recientes del Indec respaldan el optimismo del equipo de Luis Caputo. La actividad registró un repunte del 6,3% intermensual y un crecimiento del 4,1% interanual. Estas cifras consolidan una mejora acumulada del 2,5% en los primeros cinco meses del año, marcando un cambio de tendencia tras meses de parálisis.

Para potenciar este repunte, el Gobierno apuesta a proyectos de largo alcance, como la concesión de 9.000 kilómetros de rutas nacionales y las reformas en el marco laboral. Según el análisis oficial, estas medidas -junto a la búsqueda de seguridad jurídica- sentarán las bases para los próximos 18 meses, periodo que el Palacio de Hacienda proyecta como de alto crecimiento sostenido.

Descenso del riesgo país y el retorno a los mercados

En el plano financiero, Daza se mostró optimista respecto a la solvencia de la Argentina frente a los inversores internacionales. Con el riesgo país perforando la barrera de los 410 puntos básicos -sus niveles más bajos desde 2018-, el viceministro aseguró que la tendencia a la baja será "sostenida". Atribuyó este fenómeno a las recientes mejoras en las calificaciones crediticias otorgadas por agencias como Fitch y Standard & Poor’s.

“Todavía estamos viendo un proceso de nivelación ("catch-up") tras los 'upgrades' recibidos. La base de inversores se ha expandido y aún queda margen para que el mercado tome posiciones en activos argentinos”, detalló Daza. 

No obstante, la salida definitiva a los mercados internacionales para colocar deuda dependerá no solo del indicador del JP Morgan, sino también de la evolución de las tasas de interés globales en Estados Unidos, que hoy representan un componente significativo del costo financiero total para el Tesoro.