Los recientes terremotos ocurridos en la costa venezolana despertaron alarmas en el resto del mundo. La impredecibilidad de los sismos produjo graves consecuencias para ciudades enteras, lo que desató la necesidad de prevenir estos desastres naturales. Aunque hay indicadores menores que permiten hacer estimaciones generales sobre la ocurrencia de los sismos, también hay algunos mitos que la población difunde y que desinforman.
Terremoto en Venezuela: el impactante video de un hombre escapando del derrumbe piso por pisoEl doctor en geología José Pablo Pérez estuvo en diálogo con LA GACETA Play y habló sobre la relación entre el cambio climático y los movimientos telúricos. En principio, el especialista señaló que no hay una relación o una incidencia directa entre ambos. Pero destacó que los fenómenos naturales catastróficos ocurren desde hace miles de años y seguirán ocurriendo, más allá del cambio climático.
El mito derribado sobre calor y terremotos
“Una de las cosas que deben haber escuchado es que si hace mucho calor va a haber un temblor”, señaló Pérez como ejemplo y explicó que esta creencia es errónea. Los terremotos se producen por una liberación de energía de las placas tectónicas a decenas de kilómetros de profundidad. “Poca influencia tienen 10 grados más o 10 grados menos en la atmósfera”, destacó el geólogo en referencia al aumento de temperatura que ocasiona el cambio climático.
Pero, señaló Pérez, existen estudios científicos que demuestran que puede haber algunas consecuencias del calentamiento global. En estas investigaciones acerca del efecto invernadero o del derretimiento de casquetes polares, se deja ver que hay un sector del planeta sometido a la presión del hielo. El aumento de temperatura y posterior derretimiento de estas masas de agua congelada, podrían quitar esa presión, desencadenando ciertos “movimientos dinámicos y algún aumento en procesos sísmicos o volcánicos”.
Terremoto en Venezuela: las siete imágenes que muestran la dimensión del desastre humanitarioAsí como hay datos que relacionan los sismos al cambio climático, también es una realidad que los sismos, terremotos y períodos glaciales tienen existencia desde mucho antes del hombre en la Tierra. “Ciertamente hay cambios. Hay que ver cuánto el ser humano está actuando sobre ellos y cuánto es natural”, subrayó también el doctor en geología.
Sismicidad en Tucumán
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) realizó un mapa de peligrosidad sísmica del país. En él, se compara la actividad sísmica en todo el territorio nacional mediante cinco zonas dentificadas. “El peligro sísmico es la probabilidad de que ocurra una determinada amplitud de movimiento del suelo en un intervalo de tiempo fijado”, explica un artículo del Inpres.
En una escala del 0 al 4, donde 0 es peligrosidad sísmica muy reducida y 4 peligrosidad sísmica muy elevada, Tucumán se encuentra en una escala 2 o moderada, lo que implica un punto medio entre los extremos y explica la frecuente actividad telúrica de la provincia. La zona más comprometida es la del sur y sudoeste de San Juan y norte y noroeste de Mendoza, que tienen una escala 4. Las siguientes zonas, en la escala 3, abarcan los alrededores de la indicada anteriormente: el oeste y sur de La Rioja, el noroeste de San Luis y el centro-oeste de Mendoza. En nivel 3 también se encuentran el sudeste de Jujuy y el centro de Salta.