MADRID. No todos los felinos se llevan bien. Muchas veces se pelean, o se distancian, lejos de la reproducción encubierta que Antonio Cafiero atribuía a las riñas peronistas. Lo sabe el gatuno Mauricio Macri con sus cíclicos desencuentros con el león de Olivos.
Las expectativas generadas por la llegada de León XIV a Madrid anticipan, en ciertos aspectos en un espejo invertido, lo que puede ocurrir en unos meses en la Argentina. La visita de León XIV, a partir de este sábado a Madrid, ha generado expectativas en varios planos: religioso, político, social y cultural.
Es la primera visita de un papa a España desde 2011 y la primera durante el reinado de Felipe VI (Francisco lo recibió en el Vaticano pero nunca hizo una visita oficial a España, uno de los países de mayor tradición católica del mundo). Junto con el “regreso que no fue” a su país es una de las dos grandes controversias, nunca saldadas, que generó Jorge Bergoglio.
Madrid está poblada de carteles de bienvenida al ilustre visitante y de cortes de calles que la hacen, por momentos, intransitable. Este fin de semana, la Iglesia española espera revitalizar la participación de los fieles con una misa multitudinaria y una vigilia juvenil, que pueden superar el millón de peregrinos provenientes de los más distintos puntos de España y de otros países. El viaje papal servirá para medir el grado de tensión, y el eventual relajamiento, de la relación de una Iglesia conservadora como la española con una cabeza eclesiástica ligada al reformismo de su antecesor, que fue leído como la causa de la elusión sistemática de un destino de manual.
Javier Milei: "Es probable que el papa León XIV venga a la Argentina en noviembre"León XIV ha puesto especial énfasis en cuestiones como la inmigración, la exclusión social y la atención a los sectores vulnerables. Uno de sus primeros actos en Madrid será la visita a proyectos de Cáritas, una señal de continuidad con algunos de los ejes pastorales impulsados por Francisco.
Deus ex machina
En su reciente encíclica Magnifica Humanitas, León XIV plantea que la inteligencia artificial es para el siglo XXI lo que la Revolución Industrial fue para el XIX: una transformación capaz de ampliar el bienestar humano o de profundizar desigualdades y concentraciones de poder. Frente al entusiasmo tecnocrático y al temor apocalíptico, el Papa propone una tercera vía: poner la innovación al servicio de la dignidad humana, recordando que ninguna máquina puede reemplazar la conciencia moral, la libertad ni la responsabilidad que distinguen a las personas.
La inteligencia artificial, dijo el Papa, debe “ser desarmada” de las “lógicas que la transforman en dominio, exclusión y muerte”. La encíclica plantea que el problema no es que las máquinas se parezcan demasiado a los seres humanos sino, a la inversa, que los humanos terminen comportándose como máquinas.
Javier Milei tiene otras ideas. “Argentina invita a la IA a liberarse a sí misma” es el título de la columna que el presidente argentino publicó, el pasado jueves, en el Financial Times. Allí expone los grandes trazos del proyecto enviado al Congreso en el que nuestro país asumiría “un compromiso de mantener la IA sin regular para que pueda desarrollarse libremente, sin la mano mortal de una regulación prematura y mal comprendida”. Son los cimientos del tecnoparaíso del que habló Federico Sturzenegger en el Foro de Davos, impulsado originalmente por Demian Reidel, en su momento la cabeza del Plan nuclear argentino.
El papa León XIV llama a disputar el “dominio” de la IAEl proyecto de ley establece una nueva categoría en el derecho societario argentino: la corporación no humana, una entidad operada por robots. Yuval Harari, el autor de Homo Deus, advierte que se trata de la decisión más delicada para los países de todo el mundo. Quizás el mayor error que puedan cometer. O el último.
Dotar de personalidad legal a agentes artificiales, sostiene el pensador israelí, podría transferir poder desde los ciudadanos y las instituciones democráticas hacia sistemas no humanos diseñados por empresas privadas, dificultando la rendición de cuentas y erosionando el control humano sobre la economía, la política y la información. Empresas conducidas por máquinas podrían contratar servicios y empleados, litigar e influir en la opinión pública sin que exista detrás de ella un responsable humano.
Hay mucho de Black Mirror y Terminator en los escenarios a los que Harari, entre muchos otros, nos invita a pensar. Es difícil imaginar el final de ese tipo de distopías. Requeriríamos, como el teatro griego, una intervención deus ex machina, lo que implicaba una interrupción del desarrollo regular de una trama con la aparición de una divinidad que resolvía el conflicto.
Primavera papal
Aunque la prudencia vaticana ha eludido una confirmación, el anuncio presidencial de la probabilidad de una visita papal, eventualmente en nuestra primavera, indicia que las conversaciones están muy avanzadas. En la visita papal a Madrid, el cuestionado presidente Pedro Sánchez encontrará un factor de oxigenación. El gobierno progresista intentará transmitir una imagen de estabilidad institucional y de sintonía con el ideario de León XIV en materia social y de gobernanza global, con un líder religioso que recientemente se convirtió en una de las principales contrafiguras -moral y política- de Donald Trump.
Javier Milei no tiene esas afinidades ideológicas pero seguramente capitalizará la visita del Pontífice. Solamente un papa -aunque en dos oportunidades- visitó la Argentina. Es previsible un profundo impacto de una nueva incursión, acompañada de movilizaciones de millones de fieles. Aunque pasaron casi cuatro décadas, muchos tucumanos todavía tienen fresco en su memoria el recuerdo del breve paso de Juan Pablo II por el aeropuerto de la provincia.
La reciente imagen teatral del Presidente, sentado en soledad frente al altar en el que el arzobispo Jorge García Cuerva recitaba su crítica homilía, anticipa que el Gobierno es consciente que el terreno de la fe no es propicio para las transgresiones que ensaya en otros campos. Alguna vez, en tiempos de Francisco, el “prócer” Alberto Benegas Lynch sugirió que el Estado argentino debía cortar relaciones con el Vaticano. Milei, sensatamente, descartó la idea.
El papa León XVI reiteró su rechazo a la pena de muerteAunque ligado a un credo distinto, hay un marcado espíritu religioso en Milei que se traduce en acciones públicas y en metáforas bíblicas a las que suele acudir para explicar su visión sobre su papel en la vida pública. Hay coincidencias entre ambos que pueden llevar al Gobierno, por ejemplo, a instalar en las vísperas de la visita papal la posibilidad de derogar la ley que permite la interrupción del embarazo. Eso, naturalmente, lo acercaría a León XIV. Pero hay múltiples escollos entre un dirigente que, entre otras cosas, postula que la justicia social “es un robo” y un líder religioso que eligió llamarse León XIV en homenaje a León XIII, el padre de la doctrina social de la Iglesia. ¿Qué Argentina tendremos en septiembre u octubre? Si el Gobierno logra consolidar algunas de las señales positivas de las últimas semanas y revertir las caídas en la actividad y en el poder adquisitivo de los argentinos, tendrá un escenario con menos riesgo de que el mensaje papal pueda ser capturado por sectores de la oposición.
El espejo de Francisco
Probablemente es en el Vaticano donde hay más debates sobre los pros y los contras de un viaje al fin del mundo del que alguna vez llegó Bergoglio. Su eventual cercanía con líderes de la nueva derecha o con sectores conservadores, como los que representa la monarquía y los eclesiásticos españoles, puede afectar la imagen que el papado está construyendo en una escena global que demanda contrapesos frente a los arrestos bélicos, y los discursos polarizantes o xenófobos.
Así como la visita de este fin de semana a España anticipa el debate de la visita a la Argentina, el encuentro con Milei podría ser leída como una previa de uno con Trump. El presidente argentino podría ser un intermediario. También es posible que el papa norteamericano, como pasó con el argentino, postergue indefinidamente el retorno a su tierra.