Un operativo de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) marcó un antes y un después en la lucha contra las drogas sintéticas en Tucumán. En un allanamiento realizado en un departamento de calle Jujuy al 200, en pleno centro, la Policía secuestró una cantidad inédita de sustancias como éxtasis, tusi, ketamina y LSD, además de desarticular lo que funcionaba como un punto de fraccionamiento y distribución.
“Lo más importante es sacar ese veneno de circulación, de la calle tucumana, evitar que llegue a los jóvenes y a las fiestas electrónicas”, sostuvo en LA GACETA Jorge Nacusse, director general de la Digedrop, al referirse al procedimiento que permitió retirar del mercado unas 10.000 dosis de drogas sintéticas.
La investigación, encabezada por la Unidad Fiscal de Narcomenudeo (Ufinar), se inició a partir de tareas de inteligencia que detectaron un constante movimiento de personas (en su mayoría jóvenes) que acudían al domicilio para adquirir este tipo de sustancias. Con pruebas contundentes, la Justicia autorizó el allanamiento, que se concretó el sábado por la tarde.
Histórico golpe a la venta de éxtasis y otras drogas sintéticas en TucumánAl irrumpir en el lugar, los efectivos sorprendieron al principal investigado realizando una venta, por lo que fue detenido junto a un comprador. Dentro de la vivienda, los investigadores encontraron un “pequeño laboratorio” donde se fraccionaban y preparaban las dosis.
El detalle del secuestro da cuenta de la magnitud del operativo: 458 pastillas de éxtasis, 599 gramos de MDMA, 80 contenedores con la misma sustancia, ketamina en distintas presentaciones -granulada y líquida-, 38 dosis de tusi, 111 gramos adicionales de esta droga listos para fraccionar, 29 troqueles de LSD y más de 1.000 envases vacíos para comercialización, entre otros elementos.
“Es la primera vez que vemos algo de esta magnitud en Tucumán. Nunca habíamos secuestrado tanta cantidad de droga sintética ni detectado un lugar con estas características”, remarcó Nacusse.
El funcionario explicó que el tusi (conocido como “cocaína rosa”) es especialmente peligroso por su composición: “Es una mezcla de distintas sustancias. Tiene estimulantes, alucinógenos, anestésicos. Imagínese el efecto en el cuerpo: escuchar colores, ver sonidos, perder el control. Es un cóctel muy riesgoso”.
En ese sentido, advirtió que este tipo de drogas está estrechamente vinculado a las fiestas electrónicas. “Son sustancias que circulan en esos ambientes. Cuando hay eventos de este tipo, aumenta la demanda y también los secuestros en controles”.
Si bien aclaró que el consumo de drogas sintéticas aún está por debajo del de marihuana y cocaína, Nacusse reconoció un crecimiento sostenido. “Antes secuestrábamos dos o tres pastillas al año. Hoy ya vemos un incremento. Es como que recién estamos entrando en esta problemática”.
Drogas sintéticas: las causas por éxtasis siempre tuvieron un proceso lento y polémicoOtro dato que preocupa a los investigadores es el perfil de los consumidores. “Estamos hablando de un público de clase media o media alta. Cada dosis cuesta entre $30.000 y $50.000, lo que marca una diferencia con otras drogas más accesibles”, explicó.
Para el titular de la Digedrop, el operativo deja una doble lectura: por un lado, el éxito de la investigación; por otro, una señal de alerta. “Esto significa que estas drogas ya están en la provincia, que hay una demanda y que se están instalando. Por eso es clave actuar ahora”, enfatizó.
La causa continúa en etapa investigativa y no se descartan nuevas detenciones. Según adelantó Nacusse, existen líneas abiertas para determinar la procedencia de las sustancias y posibles conexiones con redes de distribución.
“Esto no es un juego. Son drogas duras, con efectos impredecibles. Sacarlas de circulación es cuidar la vida de nuestros jóvenes”, concluyó.