WASHINGTON, Estados Unidos.- El atacante que irrumpió en una cena de gala para la prensa, organizada por el gobierno de Estados Unidos, y disparó contra  Donald Trump y altos funcionarios estadounidenses, escribió a su familia, unos 10 minutos antes de comenzar a disparar.

“Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”, dice el “manifiesto” que Cole Tomas Allen escribió, y que el corresponsal en la Casa Blanca del “New York Post”, Steven Nelson, publicó ayer.

La carta, de 1.052 palabras, firmada como “Asesino Federal Amistoso Allen”, revela que tenía como objetivo matar a funcionarios del gobierno de Trump.

En la carta, Allen describió a sus objetivos como “funcionarios de la administración” (sin incluir al director del FBI Kash Patel), “desde el rango más alto hasta el más bajo”. Y agregó: “Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor me cubra las manos con sus crímenes”, en alusión al presidente.

Allen cruzó el país para llegar a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca con armas de fuego y cuchillos y alojarse en el mismo hotel donde se celebraba la gala, el Washington Hilton, en el centro de la capital estadounidense, revelaron las autoridades.

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Más allá del presidente Trump y su esposa Melania, allí estaban también el vicepresidente JD Vance; el secretario del Tesoro Scott Bessent; el de Estado Marco Rubio y otros altos funcionarios, que fueron evacuados enseguida que se escucharon los disparos en el lobby Allen fue neutralizado por la policía y está detenido.

“Anticristiano”

Trump aprovechó la ocasión para insistir con su teoría contralo que él llama “la izquierda radical”, a la que acusa de terrorismo. Por la mañana, Trump había dicho, en una entrevista con Fox, que Allen es alguien que “tenía mucho odio en el corazón” y un “sentimiento anticristiano”.

La carta publicada por el Post muestra el mensaje que Allen aparentemente envió a sus familiares antes del ataque. “Hola a Todos: Puede que hoy haya sorprendido a mucha gente. Déjenme empezar pidiendo disculpas a todos aquellos cuya confianza traicioné”.

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Allí Allen menciona a sus padres, colegas y estudiantes por decir que tenía “una emergencia personal” y a todas las personas que estuvieron en contacto con él en las últimas horas. Allen, ingeniero y experto en computación, era tutor en California.

También pidió disculpas a “todos los que fueron abusados y/o asesinados antes de esto, con todos los que sufrieron antes de que yo pudiera intentar esto, y con todos los que puedan seguir sufriendo después, independientemente de mi éxito o fracaso”.

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Luego explicó las razones de su ataque: “Sobre por qué hice todo esto: Soy ciudadano de los Estados Unidos de América. Lo que hacen mis representantes me representa a mí. Y ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”.

Luego detalló los objetivos del ataque, del que pareció haber excluido a Patel, sin decir los motivos. “Funcionarios de la administración son objetivos, priorizados de mayor a menor rango”.

Aclaró luego que el Servicio Secreto era objetivo “solo si es necesario” y que la seguridad del hotel, la Policía del Capitolio, la Guardia nacional, los empleados del hotel o los huéspedes, no eran “objetivos en absoluto”.

Además, “para minimizar las víctimas”, dijo que usaría cartuchos de perdigones en lugar de balas. “Aun así, atravesaría a la mayoría de las personas aquí para llegar a los objetivos si fuera absolutamente necesario (basándome en que la mayoría de la gente eligió asistir a un discurso de un pedófilo, violador y traidor, y por lo tanto son cómplices), pero espero que no llegue a eso”.

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En la carta luego incluyó un apartado en el que refleja su debate interno ante lo que iba a hacer, mediante el método de refutar principios que violaría si cometía los asesinatos previstos. A esas meditaciones las llamó “Refutaciones a las objeciones”:

- Objeción 1: Como cristiano, deberías poner la otra mejilla.

- Réplica: Dar la otra mejilla es para cuando tú mismo estás oprimido. No soy la persona violada en un campo de detención. No soy el pescador ejecutado sin juicio. No soy un escolar volado por los aires, ni un niño hambriento, ni una adolescente maltratada por los muchos criminales de esta administración. Dar la otra mejilla cuando “otra persona” está oprimida no es un comportamiento cristiano; es complicidad en los crímenes del opresor.

- Objeción 2: No es un momento conveniente para que lo hagas.

- Réplica: Necesito que quien piense así se tome un par de minutos y se dé cuenta de que el mundo no gira en torno a ellos. ¿Crees que cuando veo a alguien violado, asesinado o maltratado, debería pasar de largo porque sería “incómodo” para quienes no son la víctima? Este fue el mejor momento y la mejor oportunidad de éxito que se me ocurrió.

- Objeción 3: No conseguiste todos (los objetivos).

- Réplica: Hay que empezar por algún lado.

Objeción 4: Como persona mitad negra, mitad blanca, no deberías ser tú quien haga esto.

- Réplica: No veo a nadie más cubriendo el vacío.

- Objeción 5: Dad a César lo que es de César.

- Réplica: Estados Unidos se rige por la ley, no por una sola persona. En la medida en que los representantes y jueces no siguen la ley, nadie está obligado a cederles nada tan ilegalmente ordenado.