El mercado recalibra sus expectativas para el cierre de 2026. Según el último informe de "Focus Economics", que releva a más de 40 consultoras y bancos internacionales, el consenso de los expertos proyecta un dólar más calmo de lo esperado inicialmente, aunque con una presión inflacionaria que se resiste a ceder.
El nuevo precio del dólar
La mediana de los economistas sitúa ahora el tipo de cambio mayorista en $1.699,2 para diciembre, una corrección a la baja respecto a los $1.713 del mes previo. Este escenario implica una devaluación anual del 16,8%, una cifra que quedaría muy por debajo del ritmo de los precios, al profundizar la apreciación del peso en términos reales.
Lo más llamativo es la dispersión de los pronósticos. 17 analistas ven al billete cerrando por debajo del techo de la banda cambiaria del Banco Central. Incluso entidades de peso como "Barclays Capital ($1.335)" y "Pezco Economics ($1.382)" arriesgan valores cercanos o inferiores a la cotización actual de $1.375,5.
Las razones de la pax cambiaria
La estabilidad del frente cambiario se apoya en cinco pilares fundamentales según el relevamiento:
1- Liquidación del agro: el ingreso previsto por la cosecha gruesa.
2- Sector energético: el aumento de las exportaciones de gas y petróleo.
3- Financiamiento corporativo: la colocación de deuda de empresas en moneda extranjera.
4- Menor demanda minorista: una caída sostenida en el atesoramiento privado.
5- Reformas y confianza: el impacto positivo de las reformas económicas tras el ciclo electoral de 2025.
La inflación, la cara amarga
En la vereda opuesta, las proyecciones de precios sufrieron un ajuste al alza. El mercado elevó su estimación de inflación anual al 29% (dos puntos por encima del sondeo anterior).
El consenso sugiere que, si bien el dólar actúa como ancla nominal, el arrastre de los precios regulados y los combustibles impide una convergencia más rápida hacia la baja.