El gobierno de Irán informó que ha restablecido un "control estricto" sobre el estrecho de Ormuz, y dio marcha atrás a su reciente reapertura. Según las autoridades iraníes, la medida es una respuesta directa al bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos del país persa.

El teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, declaró que "el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión de las Fuerzas Armadas". El comunicado fue difundido por la agencia semioficial Tasnim.

Zolfagari recordó que por ese paso marítimo circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, por lo que las restricciones afectarán directamente a una de las principales rutas energéticas del planeta.

Además, el portavoz explicó que Teherán había permitido previamente el tránsito "limitado" de algunos buques como un "gesto de buena fe" durante las negociaciones, pero revocó la medida ante la continuidad del bloqueo estadounidense. "Mientras EE.UU. no restablezca la plena libertad de tránsito hacia y desde Irán, la situación en el estrecho permanecerá bajo control riguroso", advirtió.

Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, respaldó la medida a través de su cuenta en la red social X, al asegurar que el estrecho "no permanecerá abierto" bajo el actual bloqueo y desmintió las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre supuestos avances en las negociaciones.

Trump había afirmado en Arizona que el estrecho estaba "completamente abierto" y sugirió la posibilidad de entrar en Irán para extraer uranio enriquecido en conjunto. Esta propuesta fue tajantemente rechazada por el portavoz de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, quien aseguró que el uranio no saldrá del país.