Mientras crece la preocupación por las amenazas de tiroteo en distintos establecimientos educativos de Tucumán, el fiscal Ernesto López Salas, a cargo de la Unidad Fiscal Criminal 2, aseguró este viernes a LA GACETA que la investigación avanza con múltiples intervenciones, aunque aún no se logró determinar un patrón común ni una motivación definida detrás de los hechos.
El funcionario explicó que, por el momento, no existe una causa unificada que concentre todos los episodios. “Hemos recibido numerosos llamados de distintas unidades policiales poniéndonos en conocimiento de hechos referidos a distintos establecimientos”, señaló. Precisó, además, que las primeras denuncias surgieron el martes por la noche y que, desde entonces, los reportes se multiplicaron en la capital y en el interior.
Amenazas en colegios: “Tiene que quedar claro que cada acto tiene sus consecuencias”, dijo MontaldoSegún detalló, las actuaciones se extendieron a localidades como Trancas, Tafí Viejo, Banda del Río Salí y Lules, donde se activaron protocolos preventivos similares. En cada caso, la Fiscalía dispuso que las autoridades escolares formalicen la denuncia, se realicen relevamientos de cámaras de seguridad y se dé intervención a Criminalística para documentar los mensajes intimidatorios.
Gerónimo Vargas Aignasse, sobre las amenazas en colegios: “Las familias no están atentas a la situación de sus hijos”Además, indicó que se reforzó la presencia policial en los establecimientos afectados como medida de prevención. “La policía es quien está trabajando concretamente en los lugares, junto a las autoridades educativas, y posteriormente esa información llegará a la Fiscalía para evaluar eventuales medidas procesales”, explicó.
En cuanto a la magnitud del fenómeno, Salas confirmó que el número de reportes coincide con estimaciones oficiales. “Debe haber por lo menos entre 15 y 20 llamados”, sostuvo, aunque aclaró que no se trata necesariamente de la misma cantidad de casos confirmados, sino de alertas recibidas.
Respecto de las posibles causas, el fiscal fue cauto y evitó adelantar conclusiones. “No descartamos ninguna posibilidad. Puede haber casos que sean bromas y otros que no. Todavía no tenemos una hipótesis clara de cuál es la motivación ni si todos responden a lo mismo”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que el abordaje inicial de estas situaciones no corresponde exclusivamente al ámbito penal. “El primer abordaje tiene que ser en la escuela y en la familia. La justicia penal interviene como última ratio, cuando los demás sistemas han fallado”.
Despliegan 2.500 policías en escuelas y colegios de Tucumán por las amenazas de tiroteoFinalmente, Salas advirtió que, a medida que las investigaciones avancen, se evaluará la posible configuración de delitos. “Podrían tratarse de amenazas o incluso de situaciones que generen alarma pública”, concluyó.