La Justicia investiga las refacciones integrales realizadas en el departamento del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ubicado en Caballito, y pone el foco en una posible diferencia de U$S30.000 en la operación de compra-venta.
La fiscalía accedió a imágenes del antes y después del inmueble de la calle Miró al 500, donde se realizaron obras completas entre mayo y noviembre de 2025, cuando la propiedad aún estaba a nombre de dos jubiladas que luego se la vendieron al funcionario con financiación.
Según la escritura, las vendedoras compraron el departamento al exfutbolista Hugo Morales por U$S200.000 y lo revendieron en U$S230.000. Sin embargo, los investigadores sospechan que el margen es bajo en relación con la magnitud de las reformas realizadas.
Las obras incluyeron la renovación total de la cocina —pisos, muebles, artefactos, mesada y cerramientos—, la refacción completa de dos baños, la instalación de un vestidor, mejoras en los pisos interiores y exteriores, y la remodelación del lavadero y espacios abiertos.
Antes de la operación, el inmueble había sido publicado en el mercado inmobiliario por valores de hasta US$295.000, lo que también genera dudas sobre el precio final de venta.
Las dos jubiladas, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, declararon ante la Justicia y señalaron como responsable de la operatoria al hijo de una de ellas, Pablo Martín Feijoo, vinculado a empresas constructoras. La investigación busca ahora determinar cuánto se invirtió realmente en las refacciones, un dato clave para establecer si existió una ganancia mayor a la declarada.
Las investigación judicial puso el foco en el valor que figura en la escritura que realizó la escribana Adriana Nechevenko.