Tras más de 26 años de negociaciones, este sábado se concretó la firma del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur en Asunción, Paraguay. Una vez que entre en vigencia, el entendimiento dará origen al área de libre comercio más grande del mundo, integrada por unos 720 millones de personas.
El presidente Javier Milei ocupó un lugar en la primera fila y participó como testigo de honor del acto, que estuvo encabezado por los cancilleres de los países del Mercosur y los principales líderes de la UE. Junto al mandatario argentino estuvieron el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, y el jefe de Estado anfitrión, Santiago Peña. Por el bloque europeo rubricaron el acuerdo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el titular del Consejo de Europa, António Costa.
Javier Milei participa en Paraguay de la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión EuropeaTambién estuvieron los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Panamá, José Mulino, países que transitan distintas etapas del proceso de incorporación al bloque sudamericano. En cambio, tal como se preveía, no asistió el presidente de Brasil, Lula da Silva.
Durante su intervención, Milei afirmó que "tras 25 largos años de negociaciones, firmamos finalmente el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea".
"Quizás, el mayor logro obtenido por el Mercosur desde su creación y el resultado de una decisión estratégica que la Argentina contribuyó a impulsar con determinación durante su presidencia pro tempore el año pasado", añadió.
Qué es el Acuerdo Mercosur-Unión Europea y por qué es clave
El entendimiento abarca dimensiones comerciales, políticas y de cooperación, y daría origen a uno de los espacios económicos integrados más importantes del mundo, con una población estimada de entre 745 y 780 millones de personas y cerca del 25% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial.
Luz verde para el acuerdo entre la UE y el MercosurEn el plano comercial, el tratado prevé la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles bilaterales, junto con la reducción de barreras no arancelarias y la armonización de regulaciones en áreas clave como inversiones, propiedad intelectual y estándares sanitarios y técnicos.
También permitirá al Mercosur acceder de manera preferencial a uno de los mercados con mayor poder adquisitivo del planeta. Este punto resulta especialmente relevante para el sector agroindustrial y para las exportaciones de minerales, alimentos procesados y manufacturas de origen agropecuario. Para la Unión Europea, en tanto, el pacto reforzaría su presencia estratégica en América del Sur y contribuiría a diversificar proveedores en un contexto de creciente competencia global.
Según las estimaciones, las empresas europeas podrían alcanzar un ahorro anual de hasta 4.000 millones de euros como consecuencia de la reducción de derechos aduaneros. A su vez, los flujos de inversión extranjera directa desde Europa hacia el Mercosur podrían duplicarse como resultado del nuevo marco de previsibilidad y apertura.
Actualmente, el intercambio comercial entre ambos bloques supera los 111.000 millones de euros. Europa se consolida como un mercado clave para los productos agrícolas sudamericanos, mientras que el Mercosur representa un destino relevante para maquinaria, automóviles, productos químicos y farmacéuticos europeos. No obstante, la relación comercial presenta asimetrías y genera preocupación en sectores sensibles de ambas regiones, consignó Infobae.
Entidades empresariales respaldaron el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión EuropeaEn el Mercosur, algunas ramas manufactureras, como textiles, calzado y metalmecánica, enfrentarían una mayor competencia de productos europeos. Del lado europeo, en tanto, el sector agrícola expresa inquietud por el impacto que podría tener el ingreso de productos sudamericanos.
Entre los principales desafíos del acuerdo se destacan la necesidad de superar obstáculos políticos y regulatorios, así como la implementación de políticas compensatorias y mecanismos de adaptación que permitan mitigar los efectos sobre sectores vulnerables y pequeñas y medianas empresas. A esto se suma el cumplimiento de las exigencias ambientales de la Unión Europea en materia de deforestación, trazabilidad y derechos laborales, que requerirá inversiones y ajustes productivos por parte de los países del Mercosur.