La música electrónica será la protagonista de la noche en Tafí del Valle, con una propuesta al aire libre en el espacio Entre Montañas, un entorno natural que se convierte en parte esencial de la experiencia sonora a unos tres kilómetros del centro de la villa.
Durante seis horas, CLOZ y Matías Bordón propondrán lo nuevo del movimiento de Dj’s argentinos, en una combinación que reúne producción propia, formatos live y sets prolongados especiales para recitales en sitios no convencionales. Desde la producción -a cargo de Recórcholis Summer- también se anuncia a Elaggume en una segunda pista en el mismo lugar, en este caso dedicada al cachengue.
CLOZ es Santiago Khalil Abalo y su vínculo con Tucumán es especial por ser la provincia de sus abuelos. Su nueva visita es la consolidación de un proceso que tuvo un gito clave en 2025, cuando dejó su trabajo tras 12 años para volcarse a la música, con particular repercusión nacional e internacional.
“Me gusta mucho jugar con los contrastes, generar instancias donde la gente pueda descansar un poco para después volver con todo. Esta noche voy a mostrar mucha música nueva: tracks propios que produje en estos últimos meses, algunos ya testeados en pista y otros que voy a probar por primera vez, junto con música de colegas y productores de Tucumán que estuve descubriendo”, define sobre su estilo para LA GACETA.
- ¿Cómo será tu propuesta en Tafí del Valle?
- Voy a presentar un hybrid set, llevando dos de mis instrumentos analógicos favoritos: la TD-3, que genera bajos y sonidos acid, y la TR-8, una caja de ritmos y samplera que me permite improvisar en vivo sobre los tracks que voy tocando durante toda la noche. La idea es generar un remix constante, sumando groove y energía según el momento. Va a ser un all night long, donde voy a recorrer todas mis facetas: desde sonidos más indie dance y house, pasando por un melodic bien groovero y divertido, para ir de a poco hacia terrenos más minimal techno, indie oscuro y finalmente cerrar con un melodic techno más intenso y un lindo techno para el final.
- Lo anuncias como un set prolongado, ¿qué significa?
- Va a haber un pequeño warm up para abrir la noche, pero después vamos a tocar seis horas junto a Matías, mi amigo y colega productor de Córdoba, en formato back to back. Con él sacamos un track juntos en diciembre del año pasado por el sello Dear Deer, que tuvo muy buena repercusión y fue tocado por Oostil, un referente del género. Este será mi segundo all night long en mi carrera, pero el primero en formato B2B, lo cual es especial porque cada uno aporta su identidad, pero estamos alineados para contar una misma historia musical.
- ¿Tu música se engarza especialmente con la naturaleza?
- Totalmente. Me encanta tocar en entornos al aire libre. Siento que se genera una vibra distinta, más pasional, más conectada con la música. Incluso suelo grabar sonidos ambientales cuando viajo a otras provincias y después los reutilizo en mis producciones, así que la naturaleza también termina siendo parte de mi proceso creativo.
- ¿Qué te da el entorno al momento de elegir un set?
- Tengo mi música categorizada por intensidades, ya sea para tocar una hora o seis. Siempre llevo un set prearmado con tracks que funcionan entre sí por su tonalidad y energía. También tengo mis “caballitos de batalla”, los que sé que funcionan siempre, según la intensidad del momento. De igual manera, siempre respeto una lógica: ir subiendo la energía progresivamente, mantener el groove, la alegría y el baile, que es algo que me caracteriza mucho.
- ¿Es una experiencia antes que un show?
- Ambas cosas. El entorno ya genera una experiencia en sí mismo: estar entre montañas, cerca del lago, es algo único. Pero también es una experiencia lo que sucede adentro: la música, el DJ, la gente, la conexión. Cuando me subo al escenario conecto con la música y con la gente de forma muy orgánica. No lo hago de manera forzada, sino desde lo que realmente siento. Me gusta vivirlo como uno más en la pista.
- ¿Cómo es el ida y vuelta con el público?
- Es algo que disfruto muchísimo y se da de forma muy genuina. Siento una conexión real, sobre todo cuando toco en el interior del país, donde el recibimiento es increíble. Cada vez que voy a una provincia noto que se genera un vínculo más fuerte. Incluso ha viajado gente desde Rosario y San Juan a verme tocar a Buenos Aires, y eso para mí es único. Al final somos todos humanos, compartiendo un momento y disfrutando juntos de la música.
- ¿De qué forma se está renovando la escena de los Dj’s argentinos?
- Siento que hay nuevos Dj’s y que la escena está en constante movimiento. El contexto actual es bastante exigente: hoy no alcanza con ser Dj o productor, también tenés que ser comunicador, saber de marketing y ser creador de contenido. Están apareciendo Dj’s que buscan destacarse no solo por su música sino también por cómo comunican. Pero creo que nunca hay que perder la base: la música es lo más importante. Ese sigue siendo el verdadero diferencial.
- ¿En quiénes te referencias, del país y del exterior?
- A nivel nacional tengo muchos referentes que quizás no son tan conocidos; son amigos productores con los que aprendí muchísimo y que fueron clave en mi crecimiento como Eze Ramírez, que está haciendo algo distinto y está en un gran momento y Oostil, que ya está en las ligas mayores y es un ejemplo enorme. En el exterior se me están abriendo muchas puertas gracias a lanzamientos en sellos internacionales; destaco a Solomun por animarse a cosas distintas. Y a nivel producción, Final Request, un verdadero genio de laboratorio, súper detallista, con sonidos únicos.