22 Diciembre 2004 Seguir en 
Un joven fue condenado ayer a dos años de prisión en suspenso por el delito de tenencia de estupefacientes, según lo determinaron los conjueces del Tribunal Oral Federal de Tucumán.
La causa se inició el 30 de julio de 2003, cuando en la Dirección de Drogas Peligrosas de la provincia se recibió un llamado anónimo en el que les advertían a los policías que en una casa de calle Estados Unidos al 1.200 se estaba vendiendo droga. El informante agregaba que los principales compradores eran menores. Los policías comprobaron que varias personas iban a la casa y se entrevistaban con un joven. Con una orden judicial se allanó la vivienda; en ella se secuestraron 44 porros y elementos para fraccionar la droga. Allí fue detenido Gustavo Gabriel Aguilar. Durante el debate, el fiscal Alfredo Terraf solicitó que el acusado fuera condenado a tres años de prisión. El defensor oficial Ciro Lo Pinto, por su parte, solicitó que la pena sea la mínima prevista para el delito de tenencia simple de estupefacientes; o sea, un año.
Luego de la deliberación, los conjueces Benito Carlos Garzón, Pedro Rougés y Horacio Guerineau, con la secretaría de Hugo del Sueldo Padilla, decidieron condenar a dos años al acusado. En este caso los titulares del Tribunal, Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Emilio Sarrulle, no actuaron pues ya habían emitido opinión al determinar en contra del acusado la resolución de un juicio abreviado.
La causa se inició el 30 de julio de 2003, cuando en la Dirección de Drogas Peligrosas de la provincia se recibió un llamado anónimo en el que les advertían a los policías que en una casa de calle Estados Unidos al 1.200 se estaba vendiendo droga. El informante agregaba que los principales compradores eran menores. Los policías comprobaron que varias personas iban a la casa y se entrevistaban con un joven. Con una orden judicial se allanó la vivienda; en ella se secuestraron 44 porros y elementos para fraccionar la droga. Allí fue detenido Gustavo Gabriel Aguilar. Durante el debate, el fiscal Alfredo Terraf solicitó que el acusado fuera condenado a tres años de prisión. El defensor oficial Ciro Lo Pinto, por su parte, solicitó que la pena sea la mínima prevista para el delito de tenencia simple de estupefacientes; o sea, un año.
Luego de la deliberación, los conjueces Benito Carlos Garzón, Pedro Rougés y Horacio Guerineau, con la secretaría de Hugo del Sueldo Padilla, decidieron condenar a dos años al acusado. En este caso los titulares del Tribunal, Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Emilio Sarrulle, no actuaron pues ya habían emitido opinión al determinar en contra del acusado la resolución de un juicio abreviado.







