22 Diciembre 2004 Seguir en 
La bala que perforó el tapizado de la puerta del remise del oficial Alejandro Darío Pérez es calibre 9 milímetros y fue disparada recientemente, según lo revelarían las pericias efectuadas.
El dato confirmaría la versión de que el disparo podría estar relacionado con los momentos posteriores al asesinato del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Los investigadores creen que tras el hecho, Pérez y la ex agente Ema Hortencia Gómez habrían discutido acaloradamente en el Renault Clío. Aún no se sabe si el disparo fue efectuado por la pistola reglamentaria de Pérez, la que, según las pericias balísticas, fue la usada para matar a Aráoz de 10 balazos.
Ayer, en tanto, el defensor de Gómez, Mario Mirra, planteó la nulidad del requerimiento de prisión preventiva. "No hay pruebas que sustenten esa medida", afirmó. El abogado se basó en el hecho de que el requerimiento pone en un plano de igualdad a Gómez, a Pérez y al oficial Andrés Faversani, quien quedó en libertad el viernes pasado y sigue imputado por el presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público. "A los tres les dio positivo el test de guante de parafina (ahora se usa el dermotest, que es más preciso), pero no explica quién es el autor, quién el partícipe y quién el encubridor", señaló. Mirra propuso, además, reformar el Código de Procedimiento Penal. "Debería decir que ante la mínima presunción cualquiera debe ir preso; esto es violatorio del principio de inocencia", aseguró con ironía.
Mirra también negó que su defendida, que hasta dos semanas antes del crimen había sido pareja de Aráoz, mantuviera una relación paralela con Pérez. El fiscal Guillermo Herrera informó ayer que no recibió los resultados de las pericias que espera. "Me enviaron el relevamiento fotográfico de los pelos, las colillas de cigarrillos y las huellas que se encontraron en la casa de Aráoz, que son las que se van a peritar", explicó quien conduce la investigación sobre el homicidio registrado el 26 de noviembre en la casa del juez, en avenida Aconquija 2.950.
El fiscal y el secretario Daniel Clemente esperan esas pericias; y también, la de los cruces telefónicos, para terminar de cerrar el círculo que, estiman, compromete seriamente a Gómez y a Pérez con el asesinato del juez.
Piden que se trate a Gómez por su adicción
"No declara porque está con síndrome de abstinencia por su adicción", dijo el abogado Mario Mirra en alusión a Ema Gómez, aunque no pudo precisar a qué drogas sería adicta. El letrado confirmó, además, que le solicitó al fiscal Guillermo Herrera que prevea el inicio de un tratamiento para la acusada.
La ex agente fue presentada al otro día del crimen en Tribunales para que preste declaración, pero por su estado de ánimo, no pudo, y cuando quiso comenzar a hablar rompió en llanto. Desde entonces se mantuvo en silencio, más allá de las esporádicas palabras que les dice a los periodistas cada vez que la llevan a Tribunales.
Un cambio
El abogado Mirra aseguró que aunque sigue shockeada por lo ocurrido, Gómez está mejor. Ello concuerda con la imagen que mostró la joven de 24 años el lunes, cuando fue llevada a Tribunales para ser notificada del dictado de prisión preventiva en su contra. Allí se la vio de mejor ánimo, maquillada y vestida con ropa ajustada al cuerpo.
La adicción de Gómez sería uno de los elementos que el defensor expondría para que se analicen otras hipótesis en el caso, como la que indica que al juez lo mataron justamente porque estaba investigando a una red de traficantes. Esta versión aún no fue descartada por los investigadores, aunque la hipótesis más fuerte sigue siendo la del drama pasional.
El dato confirmaría la versión de que el disparo podría estar relacionado con los momentos posteriores al asesinato del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Los investigadores creen que tras el hecho, Pérez y la ex agente Ema Hortencia Gómez habrían discutido acaloradamente en el Renault Clío. Aún no se sabe si el disparo fue efectuado por la pistola reglamentaria de Pérez, la que, según las pericias balísticas, fue la usada para matar a Aráoz de 10 balazos.
Ayer, en tanto, el defensor de Gómez, Mario Mirra, planteó la nulidad del requerimiento de prisión preventiva. "No hay pruebas que sustenten esa medida", afirmó. El abogado se basó en el hecho de que el requerimiento pone en un plano de igualdad a Gómez, a Pérez y al oficial Andrés Faversani, quien quedó en libertad el viernes pasado y sigue imputado por el presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público. "A los tres les dio positivo el test de guante de parafina (ahora se usa el dermotest, que es más preciso), pero no explica quién es el autor, quién el partícipe y quién el encubridor", señaló. Mirra propuso, además, reformar el Código de Procedimiento Penal. "Debería decir que ante la mínima presunción cualquiera debe ir preso; esto es violatorio del principio de inocencia", aseguró con ironía.
Mirra también negó que su defendida, que hasta dos semanas antes del crimen había sido pareja de Aráoz, mantuviera una relación paralela con Pérez. El fiscal Guillermo Herrera informó ayer que no recibió los resultados de las pericias que espera. "Me enviaron el relevamiento fotográfico de los pelos, las colillas de cigarrillos y las huellas que se encontraron en la casa de Aráoz, que son las que se van a peritar", explicó quien conduce la investigación sobre el homicidio registrado el 26 de noviembre en la casa del juez, en avenida Aconquija 2.950.
El fiscal y el secretario Daniel Clemente esperan esas pericias; y también, la de los cruces telefónicos, para terminar de cerrar el círculo que, estiman, compromete seriamente a Gómez y a Pérez con el asesinato del juez.
"No declara porque está con síndrome de abstinencia por su adicción", dijo el abogado Mario Mirra en alusión a Ema Gómez, aunque no pudo precisar a qué drogas sería adicta. El letrado confirmó, además, que le solicitó al fiscal Guillermo Herrera que prevea el inicio de un tratamiento para la acusada.
La ex agente fue presentada al otro día del crimen en Tribunales para que preste declaración, pero por su estado de ánimo, no pudo, y cuando quiso comenzar a hablar rompió en llanto. Desde entonces se mantuvo en silencio, más allá de las esporádicas palabras que les dice a los periodistas cada vez que la llevan a Tribunales.
Un cambio
El abogado Mirra aseguró que aunque sigue shockeada por lo ocurrido, Gómez está mejor. Ello concuerda con la imagen que mostró la joven de 24 años el lunes, cuando fue llevada a Tribunales para ser notificada del dictado de prisión preventiva en su contra. Allí se la vio de mejor ánimo, maquillada y vestida con ropa ajustada al cuerpo.
La adicción de Gómez sería uno de los elementos que el defensor expondría para que se analicen otras hipótesis en el caso, como la que indica que al juez lo mataron justamente porque estaba investigando a una red de traficantes. Esta versión aún no fue descartada por los investigadores, aunque la hipótesis más fuerte sigue siendo la del drama pasional.







