21 Diciembre 2004 Seguir en 
En lo que va de año ya tuvieron 275 intervenciones. La mayoría de ellos es desocupada, ya que muchas veces en sus trabajos no entienden que, cada vez que suena la alarma, deben dejar todo y salir a la ruta. Los Bomberos Voluntarios realizan un trabajo silencioso, y muy pocas veces reconocido. Su mejor recompensa es poder rescatar viva a alguna víctima de un accidente. Por eso, el domingo, los integrantes del cuerpo de Tafí Viejo terminaron felices: las ocho personas que protagonizaron el impresionante accidente de Los Nogales, donde chocaron un camión y un auto, sobrevivieron. "Es nuestro mejor regalo de Navidad", afirmó Carlos Cambera, jefe de la dotación.
El accidente ocurrió a las 18, en el kilómetro 1.310 de la ruta 9. Un camión Scania cargado con bolsas de azúcar, en el que viajaban cinco personas, y un automóvil Renault Mégane, conducido por el legislador Rodolfo Danesi, quien iba con su esposa y con una de sus hijas, se fueron a la banquina. Ambos vehículos quedaron destrozados. Minutos después llegaron dos dotaciones de Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo, integradas por Cambera, Héctor Suárez, Guillermo Rizo, Mauricio González, Marcos Barros, Carlos Ance, Dante Vildoza, Gustavo Guaraz y Darío Ferreyra. "Cuando llegamos pensamos que estaban todos muertos. Es más, después de que nos bajamos vimos el auto, que estaba casi aplastado por el camión", relató Rizo. En el acto escucharon el llanto de Nerina Carolina Machuca, una beba de 10 meses que estaba atrapada dentro del camión. "Lo principal es trabajar en equipo. Trabajamos con los dos rodados desde tres puntos distintos. Después decíamos que era como los palitos chinos; si uno se caía, se caían todos, así que teníamos que tener mucho cuidado. De nosotros dependía la vida de esa gente", dijo Suárez.
Ayudándose con tijeras hidráulicas y con expansores, colocando tacos y manejando tenazas, los bomberos fueron sacando de a una a las víctimas. "Fueron dos horas y media de gran esfuerzo, pero valió la pena. Es muy feo llegar a un lugar y no encontrar sobrevivientes", dijo Vildoza. Al término de la tarea, los testigos rompieron en un cerrado aplauso.
Ellos no cobran por su trabajo. El subsidio que reciben del Gobierno es sólo para comprar materiales de trabajo. No dan ni piden nada. Sólo esperan la llamada de alarma y, entonces, corren a vestirse de héroes.
El accidente ocurrió a las 18, en el kilómetro 1.310 de la ruta 9. Un camión Scania cargado con bolsas de azúcar, en el que viajaban cinco personas, y un automóvil Renault Mégane, conducido por el legislador Rodolfo Danesi, quien iba con su esposa y con una de sus hijas, se fueron a la banquina. Ambos vehículos quedaron destrozados. Minutos después llegaron dos dotaciones de Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo, integradas por Cambera, Héctor Suárez, Guillermo Rizo, Mauricio González, Marcos Barros, Carlos Ance, Dante Vildoza, Gustavo Guaraz y Darío Ferreyra. "Cuando llegamos pensamos que estaban todos muertos. Es más, después de que nos bajamos vimos el auto, que estaba casi aplastado por el camión", relató Rizo. En el acto escucharon el llanto de Nerina Carolina Machuca, una beba de 10 meses que estaba atrapada dentro del camión. "Lo principal es trabajar en equipo. Trabajamos con los dos rodados desde tres puntos distintos. Después decíamos que era como los palitos chinos; si uno se caía, se caían todos, así que teníamos que tener mucho cuidado. De nosotros dependía la vida de esa gente", dijo Suárez.
Ayudándose con tijeras hidráulicas y con expansores, colocando tacos y manejando tenazas, los bomberos fueron sacando de a una a las víctimas. "Fueron dos horas y media de gran esfuerzo, pero valió la pena. Es muy feo llegar a un lugar y no encontrar sobrevivientes", dijo Vildoza. Al término de la tarea, los testigos rompieron en un cerrado aplauso.
Ellos no cobran por su trabajo. El subsidio que reciben del Gobierno es sólo para comprar materiales de trabajo. No dan ni piden nada. Sólo esperan la llamada de alarma y, entonces, corren a vestirse de héroes.







