Atraparon a un presunto delincuente en el centro

Logran recuperar $ 1.000 del botín. El otro sujeto que pudo escapar ya estaría identificado.

CUERPO A TIERRA. El sospechoso fue reducido en la esquina de Mendoza y Catamarca. Tenía $ 1.000.
CUERPO A TIERRA. El sospechoso fue reducido en la esquina de Mendoza y Catamarca. Tenía $ 1.000.
18 Diciembre 2004
Un hombre fue atacado ayer a la mañana por dos delincuentes, que le quitaron $ 2.500 en calle Salta al 100. Uno de los sospechosos fue perseguido por la víctima quien, junto con dos policías, logró darle alcance y recuperar $ 1.000 del botín.El atraco ocurrió a las 10.45, cuando Mario José Salas estaba por ingresar a una concesionaria. Allí, uno de los ladrones le metió la mano en el bolsillo y le sacó el dinero, tras lo cual los dos desconocidos salieron corriendo.
Salas fue rápidamente tras ellos, y en la persecución se sumaron los agentes José Ariel García, de la Patrulla Urbana, y Walter Gramajo y Walter Pérez, de la seccional 1ª. A uno de los sospechosos lo atraparon en la esquina de Mendoza y Catamarca.
Según se informó, el acusado fue identificado como Alejandro Concha Vázquez, quien tenía en su poder los $ 1.000. El operativo fue supervisado por los comisarios Hugo Raúl Sánchez y Guillermo del Lugo. El sospechoso quedó a disposición del fiscal Guillermo Herrera, quien hoy le tomará declaración y luego decidirá su futuro procesal. Mientras, la Policía busca al otro sospechoso que ya estaría identificado.

Quiosco desvalijado
También ayer, pero a la madrugada, delincuentes desvalijaron un quiosco ubicado en pleno centro, luego de destrozar un grueso vidrio blindex.
El atraco se produjo en el local ubicado en la ochava sureste de Ayacucho y Crisóstomo Alvarez. Los ladrones se llevaron cigarrillos, bebidas alcohólicas (especialmente fernet y Gancia), tarjetas telefónicas y una importante suma de dinero que no fue precisada.
"Por acá nunca hay policías. Los días de pago a jubilados llega la gente llorando al quiosco porque les roban todo, y nos piden un cospel para regresar a sus casas", contó Juana del Valle de Lazarte, dueña del quiosco.
La mujer agregó que en los seis meses que lleva el quiosco, vio decenas de robos y asaltos, y que hace unos meses intentaron entrar en su negocio pero que no lo lograron.En el comercio suele quedar la recaudación de la tarde en la caja. "Mi hijo, que hace el turno noche, se va de acá a la 0.30 y nos da miedo que ande por la calle con plata", explicó Juana de Lazarte, indignada con lo que le había sucedido.
"No hay policías ni de noche, ni a la mañana ni a la siesta. Estamos totalmente desprotegidos. Sentimos mucha impotencia porque este es un emprendimiento familiar y trabajamos todo el día", dijo.

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