En el caso Aráoz habría una red de encubridores

Un drama pasional.Se esperan las informes de los cruces telefónicos. Pedirán otras tres prisiones preventivas.

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A ELLA. La situación de Ema Hortencia Gómez se complica cada vez más en la investigación.
TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A ELLA. La situación de Ema Hortencia Gómez se complica cada vez más en la investigación.
17 Diciembre 2004
Un magistrado podría estar involucrado en el encubrimiento del asesinato del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Por ese delito, además, hoy se pediría la prisión preventiva contra el comisario Rodolfo Domínguez y contra los oficiales Andrés Faversani y Raúl Albornoz.
La acusada Ema Hortencia Gómez se habría comunicado con un magistrado del sur tucumano minutos después del crimen. La comunicación, según se supo, fue muy extensa. La identidad del juez no fue divulgada, pero se supo que se trataría de una persona que compartió trabajo y amistad con la víctima y con su ex novia, la detenida Gómez.
Otro dato que se conoció ayer indica que Gómez llamó también a un tal Pedro, que estaría relacionado con el Poder Judicial y sería un asiduo visitante de un burdel ubicado en el sur tucumano. En ese lugar, del cual una tal Luisa sería la anfitriona, se habrían organizado fiestas a las que habrían asistido, además, el juez sospechado, Aráoz, Gómez, y los detenidos oficiales Alejandro Darío Pérez y Faversani.Aráoz fue ejecutado de 10 balazos el viernes 26 de noviembre, alrededor de las 17.30. El crimen ocurrió en su casa de avenida Aconquija 2.950; y, desde ese mismo momento, se sospechó que se trataba de un hecho pasional.
La primera acusada fue Gómez, quien hasta dos semanas antes había sido pareja del juez. Entre las 16 y las 20, ella llamó desde su celular a Pérez, a Faversani, al legislador Sergio Miranda, a un tal Arturo (sería un funcionario del Poder Ejecutivo, de segunda línea), al tal Pedro y al juez del sur, entre otros. Además, se investiga a otros hombres relacionados con el poder que habrían participado en fiestas con Gómez y sus amigas.
Las fuentes consultadas reservaron la identidad del juez que conocería todos los detalles de lo ocurrido en la casa de Aráoz, porque la Justicia no recibió aún los informes oficiales sobre los cruces telefónicos.
Esta pericia, además, indicaría que Gómez y Pérez hicieron llamadas desde sus teléfonos estando en Yerba Buena, a la hora en que se cometió el crimen.

Alevosía y ensañamiento
El fiscal Herrera y el secretario Daniel Clemente solicitaron ya la prisión preventiva para ambos, acusándolos de homicidio agravado por alevosía y ensañamiento. El juez Francisco Pisa tiene hasta el lunes para resolver si la concede o no, aunque trascendió que hoy ordenaría que permanezcan presos hasta la realización del juicio. De ser hallados culpables, la pena posible es de reclusión o prisión perpetua. Distinta es la situación del detenido Faversani. El fiscal solicitaría hoy antes de las 10 (a esa hora vencen los plazos procesales) la prisión preventiva por encubrimiento. Lo mismo haría con su jefe Domínguez y con su compañero Albornoz. A Faversani, que trabajaba en la comisaría de Banda del Río Salí, acudió Gómez, casi tres horas después del asesinato. En esa comunicación le habría dicho que la habían llamado para contarle que su novio estaba muerto.
Los tres policías salieron con la mujer hacia la casa de Aráoz, y esa misma noche quedaron aprehendidos. Faversani fue el único que quedó preso, porque a él le dio positivo el dermotest.Un dato que jugaría en contra de los policías es que en el libro de guardia de la seccional no figurarían ni el ingreso de Gómez ni la salida de los tres oficiales. Por ello, los tres serían acusados por encubrimiento.

Tamaño texto
Comentarios