Feng shui: la cabecera de la cama contra la pared, un perfume de pino y a esconder las tijeras para sentirse bien

Al disponer de un mayor tiempo libre enero es un buen momento para limpiar nuestra casa y eliminar los objetos en desuso. Además de generar un orden visual, podemos dar un paso más.

ARMONÍA. Las texturas y los colores de la blanquería y los objetos decorativos repercuten en nuestro ánimo.  ARMONÍA. Las texturas y los colores de la blanquería y los objetos decorativos repercuten en nuestro ánimo.

¿QUÉ ES EL FENG SHUI?  Es un sistema filosófico chino que tiene unos 3.500 años de antigüedad. Sus enseñanzas milenarias apuntan a armonizar los espacios que habitamos y a conseguir que el flujo de energía que pasa por ellos repercuta positivamente en nuestro bienestar. “Aunque parezca una disciplina distante de las creencias occidentales, desde hace más de una década sus postulados fueron adoptados por diversas escuelas; en la actualidad cualquier tucumano puede implementar este sistema en su casa sin necesidad de hacer demasiados cambios o invertir una fortuna de presupuesto”, explica la decoradora Aylén Nakamura.

SUS PRINCIPIOS: la disciplina apunta a crear habitaciones funcionales y que sigan un orden orgánico en cuanto a su diseño y distribución. Además, de potenciar nuestro vínculo con la naturaleza. “Esto no apunta a algo religioso ni mágico, sino a usar el sentido común. Por ejemplo, se trabaja con la ubicación de los muebles acorde al lugar en donde haya fuentes de luz natural o se evalúa qué materiales y colores son mejores para darle mayor vitalidad al área”, agrega.

PUERTA DE ENTRADA: a nivel simbólico por nuestra puerta entran y salen las buenas o malas vibras. Ella debe lograr abrirse por completo, sin que haya cosas que traben el sistema. También hay que evitar la acumulación de pertenencias y el desorden en el hall. “Si somos de los que tiran las llaves, ropa o bolsos encima de lo primero que ven, lo mejor será comprar un mueble zapatero o perchero para acomodar esos elementos. En el feng shui cada cosa tiene su sitio y hay un sitio para cada cosa”, destaca la diseñadora de interiores Daniela Ara.

ILUMINACIÓN: la luz es hacedora de los espacios y permite potenciar la sensación de comodidad en nuestras habitaciones. En el dormitorio es recomendable disponer de luces cálidas y para la cocina, la parte baja de las escaleras y el living de luces frías o blancas; eso hará que nos sintamos más dinámicos y menos cansados.“Por otro lado, siempre será preferible aprovechar la luz natural para realizar cualquier tarea. Si tenemos un sitio específico en el cual nos sentamos a estudiar o trabajar lo mejor será que la luz se proyecto sobre él desde el lado izquierdo”, indica.

PLANTAS. Representan el elemento tierra para este sistema milenario. PLANTAS. Representan el elemento tierra para este sistema milenario.

PAREDES: las paredes sobrecargadas generan distracción y saturación mental. Por lo tanto, resulta preferible decorar con pocos elementos y que ellos dispongan de una coherencia estética en su forma, color o contenido. “La salida más fácil será entonces colocar las láminas o las fotos que nos gusten en marcos o molduras que sean del mismo estilo. En cuanto a materiales, se sugiere buscar opciones de madera o en tonos blancos. Los textiles de algodón, lana o macramé también funcionan muy bien”, explica Nakamura. En cuanto a los colores, es preferible que en lo baños hayan objetos decorativos en tonos terrozos; en los dormitorios el feng shui recomienda las tonalidades grises, azuladas, pasteles y el color lavanda.

PLANTAS: para potenciar la abundancia y tranquilidad, en el ingreso al hogar se aconseja colocar dos plantas (una a cada lado de la puerta) que tengan hojas redondeadas. Los cactus o especies con siluetas que acaban en punta no se recomiendan al ser poco receptivas con la energía. De resultar posible, estas plantas deben tener algo de color; sea por sus flores o por el color de la maceta. Si la vivienda es un departamento, la misma lógica se aplica en el recibidor central de ese hogar.

OBJETOS A EVITAR: en la lista de elementos a omitir en casa aparecen los relojes parados (para el feng shui simbolizan falta de progreso y estancamiento) y los cuadros con imágenes negativas (por ejemplo, de guerras, naufragios, con referencias a sucesos históricos, etcétera). “Tampoco es conveniente tener objetos rotos por mucho tiempo porque nos conectan -a nivel subconsciente- con el estancamiento y un apego al pasado. Con los espejos rotos y los baldes u objetos que tienen agua estancada pasa algo parecido. A la lista le sumamos evitar que haya tijeras, cuchillas y cuchillos a la vista”, aporta Ara.

DORMITORIO: al diagramar nuestro dormitorio, la cabecera de la cama debería quedar apoyada contra una pared, su ubicación tendría que permitirnos además localizar al estar acostados la puerta. “El feng shui explica que esto aporta una sensación subjetiva de seguridad. Al ser un sitio dedicado al descanso es necesario respetar la desconexión del exterior; lo cual se traduce a omitir los televisores o cualquier aparato tecnológico en esa pieza”, sintetiza Ada. Para mejorar el equilibrio, la especialista aconseja colocar una mesa de luz a cada lado de la cama o cuadros simétricos (en tamaño y forma) en la parte superior.

AROMAS: las fragancias son capaces de transportarnos a diferentes estados emocionales, para potenciar sus efectos hay algunas esencias específicas que se pueden usar acorde a la habitación. “En los baños, un tip es disponer de velas o ambientadores con aromas cítricos o florales (por ejemplo, a jazmín). Estos son ideales para transmitir una sensación de limpieza y frescura; igual que el algodón”, señalan ambas profesionales. Para los dormitorios el sueño se propicia con las fragancias de sándalo, lavanda, té verde y pino. Antes que aromas artificiales resulta preferible que se utilicen aceites esenciales. Para ello son buenos los difusores con varillas o ultrasónicos para evitar que el producto se queme.

CURIOSIDADES: en el pensamiento filosófico asiático existen varios amuletos que equilibran el flujo energético de nuestra residencia y, al mismo tiempo,  la protegen. “Acá es cuando las diferentes culturas se mezclan porque para proyectar un mejor bienestar hogareño podemos colocar llamadores de ángeles (de bambú o metal) en algún patio o balcón. Son igualmente útiles las esferas de cristal facetado o los ojos turcos cerca de la entrada al hogar. En el dormitorio principal el feng shui sugiere los atrapasueños y las piedras de jade verdes”, aporta Nakamura.

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