22 Noviembre 2004 Seguir en 
Ni ellos pueden explicar cómo salieron ilesos de tan tremendo accidente. Una combi que fue chocada, ayer a la mañana, por una camioneta, en pleno centro de Tafí Viejo, dio varios tumbos, destrozó un monolito y quedó volcada. Sus ocupantes tuvieron mucha suerte: a pesar de la magnitud del accidente, sólo sufrieron pequeñas contusiones.
La colisión ocurrió a las 6. Sebastián Emanuel Pumara, de 19 años, conducía por avenida Alem, de oeste a este, una camioneta Ford Transit, patente BWD-904, hacia su casa en Los Nogales. Con él iba un amigo. "Ibamos bien, tranquilos. La verdad es que no entiendo cómo pudo haber pasado esto. Cuando nos dimos cuenta, el vehículo ya había dado varios tumbos", indicó Pumara.
A contramano
Cuando el muchacho transitaba por calle San Martín, apareció una camioneta Ford F-100 que, según algunos testigos, tenía la chapa patente terminada en 385. Circulaba muy velozmente, y chocó contra la parte posterior del furgón. El vehículo perdió estabilidad, y se fue contra el boulevard que separa ambas manos de la avenida. Literalmente, le pasó por encima a un monolito que había sido inaugurado para los 100 años de la ciudad, y quedó detenida del otro lado, a contramano.
"Fue impresionante. Aunque uno ya está acostumbrado a los accidentes, este fue terrible. Afortunadamente, los chicos estaban bien, porque podrían haberse matado", dijo Diego López, quien vive en la zona y se despertó por el estruendo del choque.
El conductor de la camioneta Ford F-100 escapó hacia el sur. Con el dato de la chapa patente, anoche era buscado por la Policía.
Una hora después del accidente, Pumara aún se palpaba el cuerpo, sin poder dar crédito al hecho de que estaba ileso. Su familia también estaba sorprendida por la suerte que había tenido. "Volví a nacer", dijo el joven, mirando resignado cómo había quedado su vehículo, con la parte delantera completamente destrozada.
La colisión ocurrió a las 6. Sebastián Emanuel Pumara, de 19 años, conducía por avenida Alem, de oeste a este, una camioneta Ford Transit, patente BWD-904, hacia su casa en Los Nogales. Con él iba un amigo. "Ibamos bien, tranquilos. La verdad es que no entiendo cómo pudo haber pasado esto. Cuando nos dimos cuenta, el vehículo ya había dado varios tumbos", indicó Pumara.
A contramano
Cuando el muchacho transitaba por calle San Martín, apareció una camioneta Ford F-100 que, según algunos testigos, tenía la chapa patente terminada en 385. Circulaba muy velozmente, y chocó contra la parte posterior del furgón. El vehículo perdió estabilidad, y se fue contra el boulevard que separa ambas manos de la avenida. Literalmente, le pasó por encima a un monolito que había sido inaugurado para los 100 años de la ciudad, y quedó detenida del otro lado, a contramano.
"Fue impresionante. Aunque uno ya está acostumbrado a los accidentes, este fue terrible. Afortunadamente, los chicos estaban bien, porque podrían haberse matado", dijo Diego López, quien vive en la zona y se despertó por el estruendo del choque.
El conductor de la camioneta Ford F-100 escapó hacia el sur. Con el dato de la chapa patente, anoche era buscado por la Policía.
Una hora después del accidente, Pumara aún se palpaba el cuerpo, sin poder dar crédito al hecho de que estaba ileso. Su familia también estaba sorprendida por la suerte que había tenido. "Volví a nacer", dijo el joven, mirando resignado cómo había quedado su vehículo, con la parte delantera completamente destrozada.







