EL ACUSADO. Su defensor dijo que llegó a un acuerdo con las víctimas.
A pesar de los intentos realizados por la defensa para intentar cerrar este proceso, Juan Jesús Piero Pinna (35 años) seguirá imputado en nuestra provincia por haber robado en una pollería de su ex esposa. Simultáneamente, en otro proceso, el distribuidor de productos avícolas está detenido en Mar del Plata, acusado del homicidio de Mauricio Rihl.
La auxiliar María José Agüero, de la fiscalía de Robos y Hurtos II, describió que el 24 de junio a la 1, Pinna y otros desconocidos llegaron con un camión a la pollería de la ex pareja del único imputado. Según la acusación, Pinna habría tenido un arma de fuego con la que habría amedrentado al guardia de seguridad, luego se fue de la provincia llevándose heladeras y exhibidoras. Para los acusadores se trató de un robo agravado por uso de armas y en banda.
Agüero destacó que el sospechoso tenía una pluralidad de domicilios y que se evadió hasta el 27 de junio, cuando regresó a Tucumán al conocer que en Mar del Plata se había ordenado su detención por el crimen de Rihl, que ocurrió el día anterior durante una fiesta de cumpleaños. El fiscal Pedro Gallo lo imputó por el robo, logró que le dictaran una prisión preventiva y luego solicitó que se lo traslade a Mar del Plata, donde la justicia de esa ciudad le dictó la misma cautelar y lo alojó en el penal de Batán.
En la audiencia de ayer, por la causa de robo, el defensor de Pinna, Patricio Char, planteó que el ministerio Público Fiscal debía investigar “de manera objetiva” este caso y buscar resolverlo de la mejor manera. Explicó que la defensa había conseguido un acuerdo con las víctimas y que no se estaba respetando el deseo de los damnificados. “A la señora se le devolvieron todas las cosas que Pinna había sacado de un local que también es suyo, la señora manifiesta que quiere dar por terminado este proceso porque no quiere que esto afecte a su hija. Al guardia de seguridad se le otorgó una reparación económica por este hecho”, argumentó.
Agüero tomó la palabra nuevamente para explicar que el proyecto de una salida alternativa había quedado trunco porque un juez lo había rechazado. El acuerdo proponía que se trató de un delito de hurto, y el magistrado habría entendido que había motivos para considerar que se trató de un delito más grave (robo agravado), que no contemplaba una pena baja como para ameritar esa salida.
Cautelar
La auxiliar sostuvo que Pinna tendría facilidades para evadirse y entorpecer el proceso si quedaba libre y solicitó extender por dos meses la preventiva. Plazo que estimó prudente para cerrar la investigación y presentar una apertura de juicio. Cabe destacar que, de todas formas, Pinna cumple arresto por la otra causa, pero esa situación puede cambiar si se comprueba que actuó en defensa propia; por eso la Fiscalía de Robos y Hurtos buscó asegurarse que continúe detenido y ligado al proceso en el cual interviene.
Char, por su parte, rechazó varias cuestiones. Señaló que no existe ningún problema de arraigo y que los domicilios de su cliente están fijados. También sostuvo que a dos meses del hecho no se encontró pruebas para sostener que Pinna tenía un arma o que actuó en banda y adelantó que hasta podrían solicitar el sobreseimiento en cualquier momento. “La esposa de Pinna expresa que quiere ponerle fin a esta acción penal contra el padre de su hija. Realmente este caso no es más que una pelea entre cónyuges, pero el ministerio Público Fiscal lo sigue por una cuestión mediática. Además Pinna está detenido en Mar del Plata, no tiene sentido extender otra preventiva”, fundamentó. Y luego habló sobre algo que muchos defensores cuestionan desde que comenzó a aplicarse el nuevo código: “este caso nos muestra cómo las Fiscalías a veces usan y sostienen calificaciones legales más gravosas para extender prisiones preventivas. Acá no hubo un robo agravado, máximo puede acusarse un hurto y que entre cónyuges no es punible”.
DESCONFIANZA. La auxiliar dijo que Piero Pinna podría evadirse. La jueza (foto superior) extendió por un mes el plazo de prisión.
Luego de escuchar a las partes, la jueza Laura Julieta Casas decidió mantener cautelado el proceso. Ordenó extender la prisión preventiva pero por el plazo de un mes, tiempo que entendió prudente para finalizar esta investigación. Para esa decisión tuvo en cuenta dos cosas: la conducta de Pinna de salir de la provincia tras el hecho y también -por las pruebas que constan en el legajo- la posibilidad de que estén ante un delito de pena efectiva. La defensa impugnó el fallo.








