En suelos regados con vinaza se logró mayores rindes de azúcar por ha

En suelos regados con vinaza se logró mayores rindes de azúcar por ha

El efluente también puede usarse en tierras de nula a baja capacidad productiva.

20 Agosto 2022

En el marco de los usos que puede dársele a la vinaza, uno de los residuos de la actividad sucroalcoholera en Tucumán, puede contarse el riego. En mayor proporción, este se realiza con vinaza cruda; pero también puede hacerse con vinaza diluida, en relación 1/25.

Experiencias de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) en suelos caracterizados por una textura franco arenosa, por pH ligeramente ácido, por baja salinidad y materia orgánica, y aplicados con 150 m³ por hectárea al año, permitieron concluir que luego de cuatro años de uso del efluente crudo se observaron marcados cambios en los primeros 30 cm de suelo: aumento de pH a valores cercanos a la neutralidad, aumento en el contenido de la materia orgánica, aumento de la salinidad a valores que no llegaron al crítico para caña de azúcar (probablemente por los períodos de lluvias estivales que provocaron la lixiviación de las mismas) y aumento en el contenido de potasio intercambiable. A la vez, dichas aplicaciones favorecieron la obtención de mayores rendimientos culturales y de azúcar por hectárea.

Existen también suelos que no pueden ser incorporados a las actividades agropecuarias tradicionales, reconocidos como de nula a baja capacidad productiva por sus limitaciones; los llamados suelos salinos, sódicos y salinos/sódicos, los cuales pueden ser destino del efluente. Esta alternativa se basa en aplicaciones frecuentes de bajos milimetrajes de vinaza, procurando la evaporación del agua que contiene, y que los elementos sólidos, orgánicos e inorgánicos (principales elementos contaminantes de la vinaza) se concentren en la superficie del terreno.

La época de aplicación debe coincidir con el período de déficits hídricos atmosféricos: frecuentemente, entre los meses de junio y octubre, pudiendo algunos años continuar durante noviembre (coincidente con los meses de zafra) en la provincia. La lámina general mínima y la frecuencia recomendada es de 100 m³ de vinaza cruda por hectárea por semana.

El sistema de aplicación debe garantizar una homogénea distribución en el suelo a fin de favorecer la evaporación de la fase líquida de la vinaza (sistemas de aspersión presurizados fijos o móviles rolapi, aspersores montados en camiones tanques, etcétera).

La práctica se complementa con la realización de periódicos movimientos de suelo, facilitando la incorporación de la fracción orgánica de la vinaza y un íntimo contacto con la biomasa microbiana de aquel, lo que favorece su degradación. Esto provocaría una mejora en las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, acompañado por otras labores (lavado de sales y drenaje, entre otras).

Cualquier tipo de suelo puede ser destinado a este tipo de aplicación (bajos milimetrajes con baja frecuencia), pero es recomendable hacerlo en los mencionados, ya que la acumulación de vinaza en un suelo agrícola disminuiría la capacidad productiva de este en el corto plazo.

Si bien la implementación de cualquiera de las formas de disposición de la vinaza desarrolladas por la Eeaoc es de uso independiente, su combinación aumenta el potencial de uso de cada una ya que las condiciones agroecológicas de las áreas próximas a cada destilería son diferentes y, por ende, la factibilidad de usar la vinaza en los diferentes momentos de producción. Sea el destino de este efluente los suelos productivos o los de nula a baja capacidad productiva se aconseja el seguimiento de propiedades edáficas de interés, tales como la salinidad, la materia orgánica, los cationes de cambio (sodio, potasio, calcio y magnesio). Esto mediante periódicos muestreos de suelo (previos y posteriores a cada aplicación) a las profundidades de 0-30 cm, de 30-60 cm y de 60-90 cm, cuyos análisis y evaluaciones permiten definir los pasos a seguir.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios