POCO VISIBLES. Las sospechosas esquivan la cámara: una de ellas aparece detrás de su defensor y otra fuera del marco durante la audiencia judicial.
La gravedad del hecho, las pruebas y la fuga de la presunta cuarta integrante de la banda pesaron más que los argumentos defensivos, por eso la Justicia decidió que tres supuestas mecheras sigan detenidas por un robo cometido el 30 de diciembre. No se trata de otro caso de hurto simple, sino de una acusación por robo en poblado y en banda. Las autoras se habrían alzado con 56.000 dólares.
Ese día un hombre denunció en la Brigada y en la seccional 1ª que le habían robado esa cantidad de dinero cuando caminaba por Salta y San Martín, una de las zonas bancarias de la capital. Indicó además que le habían roto uno de los bolsos para vaciar el contenido.
La investigación y las pruebas recolectadas llevaron hacia cuatro mujeres. Fue así que Ana Cristina Silva, Daniela Silva y María Peñaloza fueron detenidas entre el 8 y el 12 de enero. Además, mediante las cámaras de seguridad se determinó que había una cuarta integrante de la banda que hasta el momento no pudo ser localizada, al igual que el dinero sustraído.
Exceso de antecedentes
Ayer se cumplía el plazo de la primera prisión preventiva, por lo que se realizó una audiencia para solicitar una prórroga de la medida. La auxiliar Paula Bellomío, de la fiscalía de Robos y Hurtos I que encabeza Diego López Ávila, representó al Ministerio Público Fiscal en el debate y solicitó que se extendiera el arresto por tres meses.
La Fiscalía basó su postura en que el daño causado a la víctima era grave, que la expectativa de pena era -presumiblemente- de cumplimiento efectivo y en que los peligros procesales (de fuga y de entorpecimiento) seguían vigentes. Remarcó en ese sentido que aún no pudieron dar con la cuarta sospechosa, quien podría estar costeando su fuga con el dinero robado.
Bellomío enumeró además una catarata de antecedentes. En total las tres detenidas juntarían 33 causas en proceso por delitos similares. “Daniela Silva tiene 12 causas de este tipo, de las cuales puedo destacar tres: en una tuvo pedido de captura, en otra fue beneficiada con una salida de juicio a prueba y en la tercera pagó una reparación a la víctima”, reveló la auxiliar. “Peñaloza; 13 causas en trámite. Tres veces elevada a juicio por esta clase de delitos”, detalló. Finalmente agregó: “Ana Cristina Silva tiene 8 causas en trámite. Ya fue beneficiada una vez con una salida alternativa y pagó una reparación en otra ocasión. Una de las causas fue elevada a juicio y el 22 de marzo comienza ese debate”.
Oposición
Las defensas rechazaron el planteo. El abogado de las acusadas Silva, Ramiro Escobedo, señaló que habría incongruencias entre la denuncia y la plataforma fáctica que le endilgaba la Fiscalía a sus clientes. Hizo hincapié sobre un detalle que la víctima había advertido sobre su mochila. Tras escuchar su planteo, la auxiliar fiscal le aclaró a la jueza Ana María Iácono que ese punto ya se había tratado y resuelto en audiencias previas; por lo que -sugirió- debía desestimarse. Escobedo pidió que se consideraran medidas de menor intensidad para sus defendidas.
Por su parte, Bruno Lisi, defensor de Peñaloza, también solicitó medidas de menor intensidad, y que en el peor de los casos le dieran prisión domiciliara a su representada. Argumentó su postura en el Derecho Superior del Niño y aseveró que los hijos de Peñaloza no habían comenzado bien el ciclo escolar por la ausencia de la madre, debido a que el padre salía a trabajar. Nuevamente Bellomío desacreditó esa versión.
La jueza, tras escuchar a todos, resolvió que los riesgos del proceso seguían vigentes y que las tres mujeres debían seguir detenidas pero por un mes. Argumentó que con el nuevo Código estas causas llegan a juicio rápido, por lo que ese plazo sería suficiente. De todas formas, en 30 días la medida puede volver a prorrogarse.








