24 Octubre 2004 Seguir en 
La Corte Suprema confirmó, con un fallo inédito, la cesantía al empleado de la fiscalía VI Hugo Alfredo Orellana. La decisión se tomó con la presunción de que habría cometido irregularidades.El empleado tenía el cargo de encargado mayor y fue denunciado por la madre de un joven detenido por un robo, de haberle pedido dinero para acelerar el trámite de la causa, que está en condiciones de ser resuelta en un juicio. El elemento que determinó la cesantía de Orellana fue que en su escritorio se encontró la causa, que tenía el decreto de requerimiento de elevación a juicio firmado unos 15 días antes. Esta es la primera vez que un empleado es cesanteado por presunciones y no con pruebas concretas, una facultad que la Corte, hasta ahora, no había utilizado.







