Jaldo: “Tucumán no va a aplicar ningún ajuste”

El vicegobernador va poner todo a la obra pública. Su relación con Manzur y con el gabinete.

14 Ene 2022 Por Marcelo Aguaysol
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SIN CAMBIOS. Jaldo ratificó a todos los ministros del Poder Ejecutivo. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE JOSÉ NUNO

Osvaldo Jaldo cuenta los días que lleva al frente del Poder Ejecutivo. Ayer fueron 116 desde que Juan Manzur le entregó interinamente el poder al asumir como jefe de Gabinete de la Nación. Ambos volverán a encontrarse hoy y compartir una vieja costumbre, recorrer obras en el interior. Estarán en Bella Vista, previo saludo en Casa de Gobierno al gabinete que dejó el 20 de septiembre pasado. Jaldo atiende los asuntos tucumanos: desde las respuestas del sistema de salud en pandemia, pasando por la cuestión financiera y llegando incluso hasta la armonía interna de un equipo de trabajo que heredó. En una entrevista concedida a LA GACETA, el vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo habla de su interinato y de los proyectos que tiene para este 2022.

-¿Cómo se siente hoy en el cargo de gobernador?

-Dada la situación institucional que me ha permitido llegar a la primera magistratura, desde el primer día he tomado con responsabilidad y dedicación este cargo tanto en lo personal como en lo político y en lo institucional. Por delante hay problemas por solucionar y por eso digo que estoy full time. A la pandemia la tenés que llevar en el día a día por las consecuencias que va dejando y porque la sociedad requiere soluciones. No sé si hemos conseguido logros, pero sí estoy seguro que solucionamos muchos problemas. Al timón de la provincia lo llevamos con mucha firmeza.

-¿Habla en plural porque a ese timón también lo tiene Manzur?

-A nivel local, tengo la decisión al 100% dentro de las facultades conferidas a un gobernador. Soy plenamente consciente de que estoy en un interinato, pero eso no quiere decir que no tenga que darle firmeza a la gestión cuando se toman decisiones. Sí me da tranquilidad saber que me acompaña un equipo de funcionarios provinciales y, más arriba, el Gobierno nacional, con un presidente auténticamente federalista como Alberto Fernández y con un jefe de Gabinete que es tucumano y que sabemos que nos respalda plenamente.

-En las últimas fotos se lo vio rodeado del gabinete. ¿Tiene algún significado particular?

-Como hombre de campo, soy un convencido de que una golondrina no hace un verano. Tenemos y debemos trabajar en equipo y estoy acostumbrado a hacerlo. Por eso pretendo que ese equipo rinda igual y más que yo y ese es el significado de las reuniones, de estar a la par mía.

-¿Está conforme con la tarea de ellos? ¿Puede haber cambios?

-Por el momento no tengo previsto hacer cambios. Lo que sí, todos los ministros, como funcionarios que son, están expuestos a eso. Pero, más allá de esa circunstancia, debo decir que estoy conforme y cómodo con la manera en que trabajan. Y si no fuera así, no dudaría en producir las modificaciones que sean necesarias. Hoy este equipo funciona y por eso tenemos resultados. Sabemos que nos falta mucho, pero nadie puede dudar de la tarea que se hace para enfrentar esta tercera ola de Covid, cuidando la salud y la vida de los tucumanos y, paralelamente, sostener la actividad económica, como lo hicimos en diciembre al destinar $ 32.000 millones para revitalizar al comercio. Según la CAME fue el mejor diciembre no sólo comparado con 2020, sino también con 2019.

-¿Cuánto pesa la palabra de Manzur en sus decisiones? ¿Se limaron todas las asperezas?

-Manzur hoy tiene un rol mucho más importante y ocupa la mayoría de su tiempo en tomar decisiones junto al Presidente. Trato de molestarlo lo menos posible porque sé de sus obligaciones y, si tengo alguna duda, siempre lo charlo con él. En el caso institucional y político, las asperezas están limadas en un 100% porque esa es nuestra obligación, anteponer los intereses del conjunto por sobre los personales. En lo personal, vamos reconstruyendo la relación. No podemos negar que estuvimos seis meses sin hablarnos, pero rápidamente se está recomponiendo todo. Pasamos una interna dura, somos seres humanos, de carne y huesos, tanto él como yo.

-¿Este interinato es una manera de prepararse para 2023?

-Falta mucho. No podemos hoy hacer especulaciones políticas ni electorales. Pero mi principal objetivo es tener una buena gestión. ¿Qué significa? Haber cumplido con las expectativas de los tucumanos y, mínimamente, solucionarle los problemas reales. Así tendré la posibilidad de soñar con un futuro político y electoral. El resto sólo el tiempo lo dirá.

-¿Cómo juega la oposición en esa carrera?

-Será que estoy tan concentrado en la gestión de Gobierno que no la estoy viendo a la oposición.

-¿Cuál es su relación con el sector privado? Hubo reacciones por un reporte de la FET y también multas como las que le aplicó a EDET...

-Soy y he sido un convencido de que el sector público tiene que ir de la mano del sector privado. Tengo buenas relaciones con todas las instituciones que representan al quehacer tucumano; podemos tener diferencias de criterio, pero no tenemos malas relaciones. Por el contrario, nos hemos complementado como el caso del lanzamiento del pase sanitario, en el que me acompañaron a mayoría de las actividades. El año pasado fue a la Sociedad Rural y me invitaron a dar el discurso de cierre de la Expo. También hay buena relación con la UIT, la FET y las cámaras de comercio de varios puntos de la provincia. Soy un convencido de que un gobierno no puede funcionar si no dialoga, de forma permanente, con el sector privado.

-¿Cuál es su meta para este 2022? ¿Le suena la palabra ajuste si se lo piden?

-La mayor aspiración es ejecutar de la manera más rápida y eficiente el plan de casi $ 70.000 millones con los convenios que hemos firmado con la Nación por obras, sin descuidar la salud ni la economía. Tucumán no tendrá ajuste. Es una provincia que nunca gastó más de lo que ingresó. No hay margen para el ajuste. Somos una provincia que presentamos presupuesto con superávit, sin deuda en moneda extranjera. Cualquier arreglo que el país haga con el FMI no repercutirá negativamente en Tucumán. Ojo; no hay que confundir ajuste con buena administración. Voy a poner mucho énfasis en las cuestiones presupuestarias y financieras de cada ministerio para que se gaste bien. A los gastos superfluos hay que cortarlos de cuajo.

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