Qué son los grupos de kpop, el baile que encanta a los jóvenes - LA GACETA Tucumán

Qué son los grupos de kpop, el baile que encanta a los jóvenes

El kpop llegó con fuerza a Tucumán, y fascina a los adolescentes, que bailan y recrean las coreografías de sus grupos favoritos, con mucho ensayo y dedicación.

14 Ene 2022
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Los grupos de dance cover impactan entre los adolescentes de Tucumán.

El kpop es el género musical que refiere a la música popular de Corea del Sur, y abarca diversos estilos musicales, tales como pop, rap, EDM, rock y R&B. Además se caracteriza en gran parte por sus complejas coreografías, que son ejecutadas por los artistas o “idols” de cada grupo.

Estas coreografías llaman la atención de miles de personas alrededor del mundo, que crean grupos de dance cover, en los que, aficionados del baile las recrean junto con los vestuarios y la puesta en escena de famosos grupos de kpop.

Las personas que participan de esto se denominan “fandancers de kpop”, y bailan tanto en grupos como de manera solista.

En Tucumán, el ambiente del kpop dance cover es amplio y diverso, existen decenas de solistas y grupos con personas de todo rango de edad, aunque lo más común es que se integren con jóvenes de entre 14 y 20 años.

La mayoría de grupos se crea a partir de convocatorias abiertas o por amigos con gustos en común. Cualquiera puede formar su propio equipo e invitar a otros a participar.

Hay una gran libertad con respecto al número de integrantes, de las coreografías que preparan y de los ensayos, ya que no son regulados por nadie más que no sean los integrantes.

“Tener un grupo de cover es muy diferente a ir a una clase de baile normal o a un grupo que cuenta con un profesor a la cabeza. Todos los miembros tienen que aprender el baile y practicar por su cuenta; nos ayudamos como en cualquier equipo, pero realmente es un campo donde predomina lo autodidacta”, destaca Rocío Gutiérrez, del grupo N.Moon.

Hacer dance cover

“Un grupo de kpop implica confianza entre los integrantes y sobre todo respeto, porque sin respeto no tendríamos una buena relación como grupo”, comenta Luciana Sumire Oliva, de L’ment.

Cada grupo cuenta con un líder, que se encarga de lo organizativa, como inscripciones a eventos, gestionar el espacio de ensayo y el dinero. Este suele ser elegido por el resto de miembros, teniendo en cuenta su responsabilidad. Claro que algunos grupos deciden no elegir un líder y se reparten las tareas.

Al ser independientes y autogestionados, los gastos corren por cuenta de cada miembro. El dinero se usa para pagar el alquiler del salón donde se hacen los ensayos, el vestuario para cada competencia y las inscripciones a esos eventos. Muchos optan por realizar actividades para recaudar fondos, tales como clases de baile abiertas con precio a voluntad, rifas, vender comida en juntadas, bailar en espacios públicos “pasando la gorra”, etcétera.

Competencias y eventos

Grupos y solistas participan en distintos eventos y juntadas, en las famosas “competencias de kpop”, donde ponen en marcha todo el trabajo de ensayo que hicieron. Estas actividades ocurren generalmente en la plaza Urquiza los fines de semana. Otras, más organizadas y grandes, en espacios cerrados como hoteles o centros culturales.

Y hay eventos mucho más grandes, de índole nacional donde se convocan a personas de todo el país a participar, e incluso, de tipo internacional, en los que compiten fandancers de toda una región.

Aislamiento

La pandemia y el aislamiento fueron un gran golpe para estos grupos, no solamente por la suspensión de los eventos donde compiten, si no, por la imposibilidad de juntarse a ensayar, algunos optaron por frenar sus actividades hasta la normalización de actividades, pero muchos otros decidieron adaptarse al nuevo contexto y sacarle provecho, ya sea con videollamadas, ensayos individuales de cada miembro, videos, etcétera.

Gracias a herramientas de edición de video, muchos fandancers decidieron impulsar sus cuentas y subir videos individuales bailando. La mayoría lo hace para no dejar totalmente de lado el baile y poder seguir con sus actividades lo más normal posible.

“Intentamos aprovechar las tecnologías y los recursos existentes en el período de aislamiento pero para esta actividad en particular es fundamental la presencialidad”, agrega Rocío.

“Al principio no sabíamos cómo actuar con la situación que atravesamos, cómo ensayar, grabar, corregir; al principio cada uno desde su casa, luego nos adaptamos a la pandemia dándole mucha más atención a nuestras redes sociales y canal de Youtube, donde nos mantuvimos activos. Subimos videos mucho más producidos que lo que acostumbrábamos antes, que solo eran grabaciones de los distintos concursos en los que nos presentamos”, aporta Aldana Soto, de Sugar Lips.

“Con la pandemia no pudimos juntarnos o ensayar por obvias razones pero nos manteníamos activas en redes sociales, subimos videos bailando, juegos para que la gente se distraiga y hasta hicimos un evento online y todo eso más que nada porque nos encanta bailar y mostrarle a los demás todo lo que hacemos”, concluye Sumire.

El estigma social

Hay un gran estigma con el kpop en general, al ser música en un idioma que no es español ni inglés, y que todavía no está tan presente en occidente, así que este estigma se traspasa a los bailarines.

“Estos grupos se forman con gente que es marginada por tener este gusto particular, el pop coreano, y encuentran en el baile con amigos que comparten este gusto, su lugar seguro, para sobrellevar ese estigma y hacer lo que le gusta sin miedo o vergüenza”, comparte Lula Antelo, de N.Moon.

A pesar de haber tanta gente dentro de este ambiente, aún es algo que no termina de asentarse en la cultura tucumana

“En una ocasión estábamos grabando un video de una coreografía para nuestro canal de Youtube en una plaza, y pasó un auto que nos gritó “vayan a laburar”. Lo tomamos con risas, honestamente, pero el concepto de que los bailarines en general somos vagos o que deberíamos estar ‘trabajando de verdad’ aún es grande y real, me gustaría que se tome un poco más en serio el esfuerzo que hacemos los fandancers en nuestros proyectos y no se nos tome a modo de burla” , destaca Belén Beru López, de N.Moon

“Los bailarines de academias consideran que el kpop no es baile, ya que solo es copiar una coreografía según ellos, pero la realidad es que conlleva el mismo o mayor trabajo que un bailarín de otro estilo, ya que el kpop es una fusión de distintos estilos”, afirma Aldana. “Todas estamos de acuerdo en que se estigmatiza mucho a los bailarines de kpop. Existen ocasiones en las que nos han rechazado (individualmente) al decir que pertenecemos a un grupo de kpop o incluso al decir que nos gusta el género”, subraya Sumire.

La movida del kpop en la provincia está en constante crecimiento, cada vez son más las personas interesadas en esta música, en bailar y asistir a eventos para disfrutar con gente con gustos similares.

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