22 Octubre 2004 Seguir en 
Un grupo de menores desvalijó en la madrugada de ayer un local de pastas ubicado en avenida Aconquija al 1.800. Luego de la denuncia, personal de la comisaría de Yerba Buena, al mando de los comisarios Pedro Lazarte, Rubén Brito y Carlos Vega, detuvo a tres menores (8, 9 y 14 años) y a un mayor de 22 que sería el jefe de la banda.
Los precoces ladrones entraron saltando unos ligustros, y después rompieron vidrios y forzaron cerraduras para poder ingresar. Una vez en el interior se apropiaron de gran cantidad de vajilla, electrodomésticos, mantelería, comida y bebidas (sobre todo, vinos finos y gaseosas). Luego huyeron.
Alertados
Algunos vecinos escucharon lo que sucedía y llamaron a la Policía. Los efectivos organizaron una persecución, y siguieron el rastro de los menores hasta Villa Cañada (cerca del río Muerto), donde los encontraron. Además de detener a los cuatro sospechosos, lograron recuperar casi todo lo que se había robado.
Leonardo Malica, propietario del local, agradeció la labor de la Policía, que rápidamente resolvió el caso. Los menores habían estado detenidos hasta el miércoles, pero escaparon. Entre ellos hay un chico de 9 años que, en las últimas dos semanas, ya estuvo arrestado tres veces. Una de ellas, por robar tartas dulces.
Los chicos quedaron a disposición del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. El magistrado ya había tenido que entregar, a los padres, a los dos menores en otra ocasión en la que habían sido sorprendidos robando. El mayor, que sería el que organiza y comanda los robos, quedó a disposición de la fiscal Raquel Asís y del secretario Juan Carlos Lionti.
Los precoces ladrones entraron saltando unos ligustros, y después rompieron vidrios y forzaron cerraduras para poder ingresar. Una vez en el interior se apropiaron de gran cantidad de vajilla, electrodomésticos, mantelería, comida y bebidas (sobre todo, vinos finos y gaseosas). Luego huyeron.
Alertados
Algunos vecinos escucharon lo que sucedía y llamaron a la Policía. Los efectivos organizaron una persecución, y siguieron el rastro de los menores hasta Villa Cañada (cerca del río Muerto), donde los encontraron. Además de detener a los cuatro sospechosos, lograron recuperar casi todo lo que se había robado.
Leonardo Malica, propietario del local, agradeció la labor de la Policía, que rápidamente resolvió el caso. Los menores habían estado detenidos hasta el miércoles, pero escaparon. Entre ellos hay un chico de 9 años que, en las últimas dos semanas, ya estuvo arrestado tres veces. Una de ellas, por robar tartas dulces.
Los chicos quedaron a disposición del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. El magistrado ya había tenido que entregar, a los padres, a los dos menores en otra ocasión en la que habían sido sorprendidos robando. El mayor, que sería el que organiza y comanda los robos, quedó a disposición de la fiscal Raquel Asís y del secretario Juan Carlos Lionti.







