Un adolescente de 15 años peleó con su primo y lo mató de un tiro

Acusan a un quiosquero por vender alcohol ilegalmente. El ataque ocurrió el martes a la madrugada en Los Sosa, al oeste de Monteros. Otros dos menores ayudaron al homicida. Polémica entre los vecinos.

INDIGNADOS. El padre y el tío de la víctima muestran su fotografía.
INDIGNADOS. El padre y el tío de la víctima muestran su fotografía.
21 Octubre 2004
CONCEPCION.- Un menor de 15 años asesinó de un tiro en la cabeza a su propio primo, de 18, durante un beberaje que compartían el martes por la madrugada frente a un quiosco de la localidad de Los Sosa, al oeste de Monteros. En el hecho están involucrados otros dos menores, de 15 y 16 años, quienes ayudaron al homicida a arrastrar el cuerpo de la víctima, Rubén Adrián Molina, jornalero del lugar, hasta el patio de una casa vecina. Allí lo dejaron abandonado, con la cabeza envuelta con dos toallones y tapada con un lavatorio.
Los tres muchachos fueron detenidos por policías de Los Sosa y de Monteros, al mando de los comisarios Daniel Ale y José Suárez. Aún se desconocen los pormenores del sangriento episodio. Sólo se sabe que los cuatro estuvieron consumiendo bebidas alcohólicas desde la noche del lunes en el quiosco de Héctor Toledo, ubicado frente a la escuela de Los Sosa, a la vera de la ruta 344. A las 4 del martes, vecinos escucharon tiros. Juan Molina, padre de la víctima, responsabilizó por lo sucedido a Toledo, por haber vendido ilegalmente alcohol a los menores. "Este hombre todos los días se dedica a venderles vino y cerveza a los chicos, algunos de 13 años. Allí se amanecen. Después se escuchan las corridas y las peleas. Es un descontrol que se sabía que no iba a tener un buen final. Por eso la Justicia tiene que meterlo preso a él. Carga con muchas responsabilidades en esto", dijo. Toledo (a quien en Los Sosa le dicen "El Mosca"), según la policía, dijo que desconocía lo que había sucedido frente a su quiosco. "Cómo no va a saber lo que ocurrió si todos están al tanto de que los muchachos estuvieron en su quiosco. Ahora se quiere lavar las manos", dijo Víctor Antesana, tío de Rubén.
"Los chicos trabajaban en la cosecha del limón. Por eso digo que todo fue a causa del alcohol, que los volvió locos", sostuvo Molina. Rubén recibió el disparo, hecho con un revólver calibre 22, en la frente, y murió en el acto.

Por una acequia
Después, los menores arrastraron su cuerpo, por una acequia, hasta el patio de la casa de Eufemio Gómez. Fue este quien, cuando se despertó, encontró al muerto, a las 8 del martes, tirado boca abajo y con la cabeza cubierta con un lavatorio. "Yo, antes de ir a dormir, estuve con ellos, pero no sé si estuvieron tomando. Después no oí nada", dijo Eufemio.
Las docentes de la escuela del lugar advirtieron que el alcoholismo en la juventud es un grave problema que merece la atención de las autoridades correspondientes. "Aquí hay muchos chicos que egresaron del primario el año pasado, y ahora se los ve, los lunes a la mañana, borrachos a la orilla de la ruta. Es algo lamentable", dijeron.
El caso quedó en manos de la fiscal Eva Frías de Ruiz. (C)

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