"Me cambiaron la vida para siempre"

Piden que haya límites. Sebastián Soria había sido baleado el sábado, mientras jugaba con uno de sus hijos. Precaria situación económica.

EL PEOR MOMENTO. La familia de Soria se enteró del fallecimiento mientras esperaba en el hospital.
EL PEOR MOMENTO. La familia de Soria se enteró del fallecimiento mientras esperaba en el hospital.
19 Octubre 2004
"La pena de muerte es poco para los asesinos que mataron a mi esposo". Roxana Bascary estaba destrozada. Ayer, a las 16, su marido Sebastián Salvador Soria, de 29 años, murió a raíz del disparo que recibió el sábado, cuando intentó evitar que le robaran la moto frente a la casa de su suegro, en Ramírez de Velázquez al 1.200, en Villa Urquiza.
Soria era empleado de limpieza en una AFJP y tenía dos hijos pequeños. El mayor tiene tres años (con él estaba jugando cuando ocurrió el ataque) y el menor, cinco meses. "¿Cómo les digo a los chicos que ya no tienen padre? Las personas que mataron a Sebastián me cambiaron la vida para siempre. Soy desocupada y no puedo salir a buscar trabajo, porque no tengo adónde dejar a mis hijos. En menos de un segundo, estos delincuentes arruinaron una familia", dijo, abatida, Roxana. La mujer aseguró a LA GACETA que está convencida de que no hay justicia, porque su marido no es la primera víctima de la delincuencia en Tucumán. "El gobernador, ¿hará algo alguna vez? Si no se le pone un límite a la delincuencia, esto nunca va a cambiar", afirmó.
Sebastián fue operado en dos oportunidades, pero la gravedad de las heridas (la bala le atravesó el hígado, el páncreas, los intestinos grueso y delgado y una arteria) motivón su deceso.El padre de Roxana, Juan Carlos Bascary, quien persiguió a los delincuentes bajo una lluvia de balas para intentar quitarles la moto, luego de que dispararon contra su yerno, explicó: "no podemos tener las puertas abiertas. Estamos rodeados por baldíos oscuros y no sabemos qué nos puede pasar. De un momento para el otro, el pilar de la familia de mi hija ya no está. Y sus hijos necesitan comer", explicó compungido el hombre, que es jubilado y enviudó hace seis meses.
"Si hubiera justicia, crímenes como el que me quitó a mi marido no sucederían. Lo único que quiero es que las autoridades hagan algo para que no queden más viudas con hijos sin tener qué comer", sostuvo Roxana, quien agregó que está muy agradecida con la Policía, porque -aseguró- se comportó muy bien con su familia.

DEBATE ABIERTO

Un juicio justo
Bernardo Lobo Bugeau
Secretario de Derechos Humanos

Existe un gran desconocimiento por los operadores estatales de la Convención de los Derechos del Niño que tiene rango constitucional. En realidad se aplica la teoría de la "situación irregular" marcada por la ley del Patronato y el Régimen Penal de la Minoridad (Nº 22.278 y 22.803). Se considera niño al objeto de investigación.
El juez de Menores es el encargado de tratar la "situación irregular" y luego del tratamiento de convertir la anormalidad en normalidad. Este esquema se encuentra en crisis profunda. Además, los llamados niños anormales no gozan de ningún derecho desde su nacimiento, por efecto de políticas capitalistas muy depravadas que no les garantizan un mínimo compatible con la dignidad humana. Cambiar las miradas para avanzar hacia objetivos integrales no es tarea sólo de un órgano del Estado. Así proponemos: 1- Un plan de prevención para detectar a niños que puedan estar en riesgo de ingresar en conflicto con el orden social; 2- Un Consejo Provincial del Niño, Niña y Adolescente, sin erogaciones extras e integrado por todos los factores preexistentes, inclusive organizaciones no gubernamentales.
Resulta imprescindible garantizar un juicio justo a los niños partiendo del principio de inocencia y dar derecho al recurso. En ese sentido, en la actualidad, tratándose de víctimas o victimarios nos preguntamos: ¿quién defiende a los niños para ser oídos?; ¿por qué no puede impugnarse la internación del niño? La explicación de que el juez actúa como "un buen padre de familia" aun en contra de la propia voluntad del niño y privándolo de derechos, nos parece extraña a la concepción de la CDN. Se trata de reivindicarnos como sociedad devolviendo derechos a quienes nunca los tuvieron.

Estamos en presencia de una generación perdida (Juez de Menores Raúl Ruiz, 12/10)
No hay políticas públicas preventivas (Lourdes Bascary, abogada, 13/10)
Hay una corresponsabilidad social puesta en juego (Lic. Mirta Medina, 14/10)
La ausencia de modelos sociales explica la violencia juvenil (Lic. Roxana Laks 15/10)
Los niños en conflicto con la Justicia representan casos sociales agudos (Juez Pedro Roldán Vázquez)
Un niño necesita diversión, y el deporte puede dársela (Eduardo Costa, judoca)

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