Alarmante aumento de procesos a menores

El 48 % de los detenidos reconoce haber consumido drogas. Empezaron a aparecer las chicas. Un informe oficial del juez de Menores Raúl Ruiz.

INVICTO. Fuensalida sufrió el primer asalto de sus 18 años de trayectoria como chofer de la línea 11.
INVICTO. Fuensalida sufrió el primer asalto de sus 18 años de trayectoria como chofer de la línea 11.
17 Octubre 2004
La cantidad de menores procesados se incrementó en más de un 40 % en el segundo cuatrimestre de este año respecto del primero, y un 80 % comparado con el mismo período de 1997.La cifra, que demuestra que la preocupación por el auge de la violencia y la delincuencia juvenil no es exagerada, fue proporcionada por el juez de Menores Raúl Oscar Ruiz, y se basa en el trabajo de los equipos técnicos que trabajan con su supervisión.
Otro dato alarmante que surge de las estadísticas del Juzgado de Menores I es que el 48,7 % de los chicos procesados por distintos delitos admitió haber consumido drogas alguna vez y el 68 % haber bebido alcohol.
Entre enero y abril de 2004 fueron procesados por Ruiz 133 adolescentes, y entre mayo y agosto el número ascendió a 192. Aunque no se obtuvieron cifras oficiales del otro juzgado de Menores, a cargo de Héctor Agustín Aráoz, trascendió que las cifras son bastante parecidas. En el segundo cuatrimestre de 1997, por ejemplo, fueron encausados 106 chicos.
Algunas respuestas a esta situación pueden hallarse en el trabajo realizado por un equipo interdisciplinario, a cargo de la socióloga Lucía Cid Ferreira, que fue publicado en la página web "revista-el-limon.info" en agosto. "En lo que respecta a los jóvenes delincuentes, adelantamos que en su mayoría se trata de sujetos pertenecientes al mundo de los excluidos, de los que están estructuralmente fuera del sistema, pasto indefenso de la fragmentación social y cultural de la sociedad globalizada en donde los sistemas normativos, los mecanismos identificatorios y los espacios socializadores (escuela, familia, etcétera) se hallan en franco proceso de dislocación y disolución", dice el informe.
De acuerdo con los números que aportó el juez Ruiz, el 72,77 % de los menores es primerizo, o sea que no tenían antecedentes. El 27,22 %, en tanto, es reincidente, una cifra levemente superior al promedio nacional.

Las diferencias
Las estadísticas marcan, además, una gran diferencia respecto de lo que ocurre con la delincuencia juvenil en Buenos Aires y en Rosario, donde el mayor porcentaje de menores procesados tiene entre 14 y 15 años.
En Tucumán, en cambio, el porcentaje más alto (56,54 %) se da entre los que tienen 16 y 17. El 26,18 % corresponde a los menores de 14 y 15 años; el 12,57 % a los de 12 y 13 años, y el 4,71 % restante a los menores de 11 años.
El informe destaca, además que el 38,54 % de esos menores no terminó la escuela primaria, que el 31,25 % la completó, y que el 5,73 % es analfabeto.
Los últimos números que arroja el informe cuatrimestral indican que el 96,85 % de los menores en conflicto con la ley penal son varones, reservando para las mujeres el 3,15%. Aunque esta última cifra parezca pequeña, es muy grande respecto de lo que ocurría años atrás, cuando las chicas casi no figuraban en las estadísticas.

Un jovenatacó a un chofer con una tijera
Un adolescente de 17 años le asestó tres puñaladas a un colectivero, que salvó la vida gracias a que los pasajeros redujeron y golpearon al menor.
Segundo Juan José Fuensalida, de 41 años, recibió un puntazo en la sien izquierda, otro en la garganta y el restante en el pecho. "Quería matarlo, pero una señora me agarró del brazo y no me dejó que le siguiera pegando", dijo el chofer indignado por lo que le ocurrió.
El jovencito subió el viernes, a las 20, al colectivo de la línea 11 que conducía Fuensalida, en Ayacucho y Matheu. "Pasó con un abono y con un cuaderno bajo el brazo, y no sospeché nada", contó.

Desconfianza
En Ayacucho y Alsina, el joven se ubicó al lado del chofer. "Me preguntó unas cosas y, por como hablaba, me pareció que estaba borracho o drogado, y empecé a mirarlo por el espejo con desconfianza. Pero un auto me tocó bocina y, cuando miré, él me metió el primer puntazo en el pecho", explicó Fuensalida.El menor atacó al chofer con la mitad de una tijera de costura que tenía envuelta en un trapo.
El hombre, padre de tres hijas de entre 8 y 17 años, empezó a forcejear con el muchacho. "Choqué contra un auto y una columna o un árbol, no recuerdo bien; cuando reaccioné y pisé el freno, el chico se fue para atrás; ahí lo agarraron los pasajeros y empezaron a pegarle", dijo.
Poco después llegaron policías de Robos y Hurtos y de Investigaciones, que patrullaban la zona al mando del comisario general Alfredo Jiménez, y lo detuvieron.

El miedo
El menor, cuya identidad no se difunde por razones legales, no podía caminar por sus propios medios debido al estado de aturdimiento y a los golpes recibidos, según consta en el acta policial.
Las heridas que sufrió Fuensalida no fueron muy profundas y, luego de recibir las curaciones y las suturas de urgencia, fue llevado a su casa, donde hace reposo absoluto. "No fue muy grave, pero sí me salió mucha sangre y, como la ambulancia demoró más de media hora en llegar, tuve miedo de morir desangrado", admitió.
"Temor de volver a trabajar voy a tener, claro. Pero no queda otra opción que seguir", contó el hombre. De ese modo, perdió el récord de 18 años como chofer de esa empresa sin asaltos, lo que lo convertía en la envidia de sus colegas.
Los choferes de colectivos, al igual que los de taxis y remises, son frecuentemente víctimas de los asaltos de menores de edad, y en los últimos meses se intensificaron los casos en los que resultan heridos de bala o con arma blanca.

Tamaño texto
Comentarios