Puente peatonal de Mate de Luna: Una obra inconclusa que genera peligro - LA GACETA Tucumán

Puente peatonal de Mate de Luna: Una obra inconclusa que genera peligro

Vecinos que se habían alegrado en febrero, cuando se anunció el reemplazo del que estaba clausurado, expresan ahora su preocupación. “Crónica de un accidente anunciado”. Qué dice la voz oficial.

15 Sep 2021 Por Claudia Nicolini
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EN RIESGO. Los vecinos afirman que la obra está mal señalizada y peor resguardada, lo que la hace riesgo para peatones y automovilistas.

Para mayo lo prometieron, pero no llega. El 19 de febrero LA GACETA publicó que el puente peatonal que cruzaba la avenida Mate de Luna al 2.100 (en su intersección con Amador Lucero-Thames) iba a ser reemplazado. Y no fue el único anuncio municipal sobre la zona.

“La idea es jerarquizar la avenida Mate de Luna. La traza urbana cambió su fisonomía con el monumento (al Bicentenario), y por eso ahora ponemos el ojo en ese entorno, en el puente”, declaró en ese momento el secretario de Obras Públicas, Alfredo Toscano. Las obras iban a comenzar el 20 de marzo y el plan de trabajo -se anunció esa mañana- era de 60 días...

Pero lo cierto es que mayo pasó sin novedades, y recién en junio empezaron las obras para remover el viejo y destruido puente de la década de 1980.

“Este viejo puente solucionó durante mucho tiempo los problemas que implicaba (y sigue implicando) cruzar esa avenida con tanto tránsito y a tanta velocidad -recuerda Abilio Rodríguez, que vive desde hace mucho tiempo a un par de cuadras de esa intersección-. Especialmente para los chicos de la escuela Patricias Argentinas”.

“Y fue bueno que lo sacaran; durante años estuvo al borde del derrumbe, y por lo tanto, clausurado. Por lo que se ve en el proyecto, el nuevo va a jerarquizar el área”, comentó Alejandro Ríos, también vecino de esa zona-. E incluso, si no es tan bueno como parece en los papeles, cualquier solución alternativa a lo que había es válida”.

“Pero las obras están paralizadas o van tan lentas que no se notan”, agrega Rodríguez. “De hecho, recién el miércoles se vio un par de obreros trabajando”, agregó.

“Yo vivo justo en este edificio -dice Alex (que no quiso dar su apellido, aunque sí su edad, 38 años); mientras señala unos balcones que dan a Amador Lucero- y desde arriba se ve clarito que ahí dentro no pasa nada”.

Solución que no llega

Los tres coinciden en que la situación actual, una obra inconclusa, mal señalizada y peor resguardada, es un verdadero peligro: aseguran que tanto automovilistas como peatones se ponen en riesgo a diario.

“Tanto sobre Amador Lucero como sobre Thames se cerraron los obradores con chapas, que se proyectan unos metros hacia la avenida”, advierte Ríos, y asegura que eso deja al que maneja totalmente “a ciegas”.

“No hay manera de saber si alguien viene desde tu izquierda -agrega-; y no es infrecuente que motos y bicicletas no respeten la luz roja del semáforo”. “Para poder ver si alguien viene tenés que ser medio kamikaze; sólo lo lográs cuando tenés medio auto dentro de la avenida. Soluciona esto es urgente; si no esto será la ‘crónica de un accidente anunciado’”, agrega

“Yo circulo por allí todos los días; cruzar la avenida es la única forma de salir de mi casa, y la semana pasada ni siquiera funcionaban los semáforos”, añade Rodríguez.

Lo confirma Alex: “se rompió el semáforo y la cosa estuvo más peligrosa que nunca; por suerte, accidentes no hubo; o más bien, nunca vi”.

Los peatones

Rodríguez destaca que también para los peatones, especialmente los niños y las personas mayores, circular por allí es un problema: casi nada los resguarda.

Coincide con ellos Julieta Mankus, que vive a dos cuadras de esa esquina. “Puntualmente, es un problema el tema del tránsito peatonal: para cruzar la calle Thames hay que caminar por el borde de la avenida, y sortear una señalización precaria con redes que pusieron entre las cerraduras del puente y la calle. Mientras, el tránsito es incesante y circula a velocidades muy elevadas”, asegura.

“Es otra promesa incumplida, y me parece una irresponsabilidad la demora, porque la circulación empeoró muchísimo en esa zona; me tocó presenciar varios accidentes, de moto y de auto en esa intersección”, se queja por su parte Maximiliano Grosso, también vecino de la zona.

“Y es muy peligroso, porque al lado de las vallas que dan a la Mate de Luna hicieron una especie de caminito inseguro, delimitado con unas telas naranja para que circulen los peatones, y no tengan que dar toda la vuelta... Recién hace unos días pusieron algo más seguro”.

Tránsito más caótico

Mankus percibe también que el tránsito se ha puesto más caótico. “La calle Thames, al estar cortada, ha dejado de ser una posibilidad para llegar a San Martín y continuar el trayecto, como alternativa a la avenida, y así se comprime el tránsito también”, agrega, y destaca que sobre ochava noreste está la escuela Patricias Argentinas. “Los chicos ya han vuelto a la escuela. En esta situación, el ingreso y el egreso de alumnos también afecta el tránsito”, agrega.

Hablan las autoridades

“El plan de obra original era de entre 90 y 120 días, pero surgió un problema mayúsculo -explicó Toscano a LA GACETA, después de varios intentos infructuosos-. Cuando se trabaja en el subsuelo pueden surgir cosas no previstas; y eso ocurrió: no podíamos poner los pilotes como estaba previsto”.

Describió así la situación: “hace muchísimos años, quizás un siglo, allí había una aguada, un canal a cielo abierto, que después fue entubado y se transformó en desagüe. El subsuelo estaba inundado y había baja resistencia al peso; era como jabonoso”.

Normalmente, para colocar los pilotes que sostendrán la plataforma del puente, habría que enterrarlos unos seis o siete metros.

“Pero en este caso tuvimos que cavar 17 metros hasta encontrar suelo firme... Ni para un edificio hacen falta tantas pruebas en cuanto a capacidad de soporte del suelo; durante dos meses estuvieron los geólogos estudiando el tema -añadió-. Además, en el desagüe tenemos que hacer un by pass para que no pase por debajo del desarrollo del puente”.

Consultado sobre las cuestiones de seguridad vial (la falta de visibilidad y la deficitaria protección de los peatones, el funcionario respondió: “gracias por la sugerencia. Lo vamos a considerar”.

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