Cómo es el caso por el que se pelearon los magistrados

Mañana se podrá escuchar la sentencia del juicio de un crimen cometido en un contexto de violencia de género. La acusada podría ser condenada a ocho años o absuelta.

BIEN ATENTOS. La acusada Jessica Vanessa Osores y su defensor Aníbal Paz escuchan atentamente la declaración de un testigo en el juicio. LA GACETA / FOTOs DE Analía Jaramillo y franco vera BIEN ATENTOS. La acusada Jessica Vanessa Osores y su defensor Aníbal Paz escuchan atentamente la declaración de un testigo en el juicio. LA GACETA / FOTOs DE Analía Jaramillo y franco vera
Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 22 Agosto 2021

El 20 de septiembre de 2020, Jessica Vanesa Osores (29 años) llamaba desesperadamente a sus familiares para avisar que desconocidos habían ingresado a robar a su casa y cuando su pareja Javier Gómez Viscarra (25) fue a ver lo que sucedía, lo atacaron hiriéndolo mortalmente. Con las horas cambió la versión y reconoció que ella había sido la autora del crimen. Y reconoció que lo había hecho porque el fallecido había intentado ahorcarla.

Ese mismo día se inició una dura batalla legal. Versiones contrapuestas, marchas y contramarchas y amenazas acompañaron el proceso de la investigación. El fiscal Carlos Sale la acusó de homicidio agravado por el vínculo. El defensor Aníbal Paz intentó en vano que se cambiara la imputación. Entendía que la acusada había actuado en defensa propia. El caso polémico, como no podía ser de otra manera, llevó tensión y nerviosismo a las audiencias. Tanto es así que generó una discusión en pleno debate protagonizado por la jueza Carolina Ballesteros y el presidente del tribunal Dante Ibáñez. (Ver nota aparte)

No hubo ninguna controversia para asegurar que el crimen se produjo en contexto de violencia de género. Para el fiscal Sale y la querella es sólo un atenuante y por eso solicitaron que se le aplique una pena de ocho años por considerar que se trata de un homicidio simple.

“Nadie puede desconocer que ella sufrió hechos de violencia, pero Gómez Viscarra también. La violencia era entre ambos. Aquí hemos escuchado el testimonio de personas que dijeron que por celos, ella lo golpeó una vez con un hierro en la cabeza cuando estaba acostado y, en otra oportunidad, le clavó un cuchillo en la mano”, explicó el fiscal.

APOYO. Hubo varias marchas a favor de la imputada en tribunales. APOYO. Hubo varias marchas a favor de la imputada en tribunales.

El representante del Ministerio Público Fiscal dijo que el caso fue investigado con perspectiva de género, pero aclaró que “hay detalles que no se pueden dejar pasar de alto y debe ser condenada por haber cometido un homicidio”. Entre otras razones, el fiscal argumentó:

- “Primero dijo que a su pareja la habían matado en un intento de robo, pero después reconoció ser la autora del homicidio. Se descubrió que había limpiado la escena del crimen antes de que llegara la Policía”.

- “La acusada señaló que el fallecido la estaba ahorcando con sus manos y que logró, con sus últimas fuerzas, herirlo mortalmente. Sin embargo, los peritos que la revisaron no le encontraron ninguna lesión en el cuello”.

- “Osores señaló que Gómez Viscarra estaba empastillado en el momento del hecho y que tenía severos problemas de adicción. Sin embargo, los exámenes toxicológicos que se le practicaron a la víctima determinaron que en su organismo sólo había metabolitos de cannabis y que por la cantidad hallada podría haber consumido tres o cuatro días antes de su muerte”.

- “La hija de la acusada relató en cámara Gessel que ella no estuvo en el lugar del hecho, pero la Policía cuando intervino la encontró allí. Además, contó algunos detalles que el psicólogo indicó que podría haber sido influenciada por personas mayores de su entorno. No nos olvidemos que ella vive con la hermana de Osores”.

La defensa

“Escuchamos decir que este caso fue tratado con perspectivas de género, pero la realidad indica que Osores, a pesar de haber asumido su responsabilidad en el crimen, estuvo presa durante casi un año, pese a que no había ninguna posibilidad de que entorpeciera el proceso”, comentó Paz.

El defensor explicó además que la vida de la acusada al lado del fallecido fue un infierno. “Sufría constantemente los golpes que le propinaba. Ella sí lo denunció una y otra vez las agresiones que sufría por parte del fallecido. Por eso no pueden decir que por no tener marcas en el cuello no se haya defendido”, indicó.

“Mi defendida es una madre dedicada a sus hijos en un 100%. La vida la golpeó constantemente todo este tiempo. Ella debe ser considerada víctima de un sistema que no la protegió y que no hizo nada para evitar una tragedia”, concluyó Paz que solicitó que fuera absuelta porque había actuado en defensa propia.

Osores tuvo otras defensoras anónimas. Se trataron de las decenas de mujeres que se movilizaron y gritaron para que fuera absuelta del crimen del que está acusada. “Sólo en Tucumán una mujer que fue víctima de violencia de género puede estar encerrada en su casa por haberse defendido”, indicó Vicky Disatnik de la Casa de las Mujeres, una de las organizaciones que participaron de la protesta.

“Hay que entender que esta pobre mujer sufrió de todo en su vida. El hombre que la dejó embarazada la abandonó y ahora tenemos que estar haciendo colecta para alimentar a sus hijos y para que tuviera lo mínimo el niño que está por nacer”, comentó. “Esta es una prueba más del abandono del Estado a las mujeres. Esta tragedia se podría haber evitado. No lo hizo y la víctima lo puede llegar a pagar con su libertad”, indicó.

Después de muchas idas y vueltas, el defensor Paz presentó ayer un escrito para informar que podrá estar presente la audiencia, ya que la cesárea a la que se iba a someter se hará el viernes. “Ella hablará por última vez y después los magistrados pasarán a resolver”, concluyó el profesional.

Repercusiones

Hubo otros encontronazos y un mensaje en el grupo de WhatsApp de los magistrados

Pese a que ayer fue un día inhábil para la gran mayoría del sistema judicial de la provincia, el tema de conversación fue el incidente que protagonizaron los jueces Carolina Ballesteros y Dante Ibáñez en plena audiencia. Por el momento, la Corte Suprema de Justicia se mantiene en silencia, pero varias fuentes confirmaron que tomarán cartas en el asunto.

Cómo es el caso por el que se pelearon los magistrados

“Usted es un autoritario y un guarango”, le dijo la magistrada a su par antes de que finalice la audiencia. Ese fue, en realidad, el tercer encontronazo que tuvieron durante el debate de este polémico caso. El primero se produjo por una broma que le hizo a Ibáñez a su colega cuando le pidió al juez que en la puerta estuviera una ambulancia del 107 para atender a la imputada. El otro choque se produjo cuando el magistrado le cuestionó que no estuviera realizando el juicio de manera presencial, ya que lo hacía a través de zoom porque es persona de riesgo. Ballesteros también mantuvo un entredicho con el fiscal Carlos Sale que no pasó a mayores.

Cómo es el caso por el que se pelearon los magistrados

Una magistrada con varios años en el cargo contó que Ballesteros envió un mensaje al grupo de WhatsApp del Colegio de Jueces donde contó lo que había sucedido para que sus pares se enteraran de lo que había ocurrido. La misma fuente indicó que nadie le respondió porque no entendía de qué había escrito y aclaró que no recuerda que se haya registrado un caso así, en plena audiencia, sino que los conflictos que se produjeron fueron puertas adentro. “Hay otra diferencia: en esos escándalos la Corte iniciaba un sumario donde interrogaba a los empleados sobre lo que había sucedido. Pero en este caso está todo filmado, no hay manera de que alguien diga que se trató de un error”, explicó un camarista retirado.

Hasta el momento nadie emitió una opinión sobre lo sucedido. La jueza Isabel Méndez, que integra el tribunal, fue la única que habló: lo hizo para pedir disculpas a las partes por la discusión que habían presenciado.

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