Algunos libros para dar el primer paso en feminismo

Algunos libros para dar el primer paso en feminismo

“En un partido de fútbol entre Rosario Central y Newells vi un cartel que decía ´Putita golosa´, como una forma de decirle al equipo rival que lo iban a golear tanto que se convertiría en eso. Yo soy muy golosa, me gusta mucho lo dulce, así que cuando lo vi me reí, porque me pareció muy simbólico. En el fútbol se permite decir cosas despectivas hacia las mujeres que generan escándalo en las librerías o por las que cuesta llevar un libro visible en el transporte público. Es decir, cuando se dice como reivindicación del goce da vergüenza o parece obsceno, pero cuando se dice en una cancha de fútbol para descalificar a las mujeres está bien. ‘Putita golosa’ quería decir que la penetrada era la perdedora, una vergüenza, y me parece que hay que revertir ese cartel y hacer del goce un orgullo”, dijo Luciana Peker en una entrevista sobre el nombre de su libro, Putita Golosa (Galerna, 2018) que se convirtió en best seller y uno de los referentes sobre feminismo en argentina. En él, la periodista y escritora reivindica la libertad del goce sexual y por la comida: “hay una relación entre la represión de la comida y la sexual porque los cuerpos de las mujeres son moldeados por el sistema para gustar. Hoy creo en los cuerpos libres”, expresó la autora en algunas entrevistas que circulan por YouTube.

Curiosamente, cuando buscamos sumergirnos en el pensamiento feminista, casi no hay hombres que escriban al respecto. Son ellas las que observan el mundo y buscan visibilizar la desigualdad. Desde El segundo sexo (Debolsillo) de Simone de Beauvoir, un ensayo que describe feminismo de fines del siglo XX; pasando por Virginia Woolf y su ensayo “Una habitación propia” (Hogarth Press) acerca de la desigualdades de sexo través de los siglos, las mujeres son quienes buscaron siempre saldar la deuda cultural y social de la desigualdad entre varones y mujeres. “Este libro, entre narrativa y ensayo; surgió cuando en 1928 le propusieron a Virginia Woolf dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. La autora, lejos de cualquier dogmatismo o presunción, se cuestionó desde un punto de vista realista, valiente y muy particular, qué era lo que necesitan las mujeres para escribir buenas novelas. Y llegó a una conclusión: independencia económica y personal, es decir: Una habitación propia”, describió la revista Esquire sobre el libro.

Si alguna vez te preguntaste de dónde sale el feminismo radical, quiénes eran las sufragistas o cómo surge la expresión “violencia de género”, el libro que debés leer es Feminismo para principiantes de Nuria Varela (EdicB). Si bien se centra en lo que sucede en España, brinda datos de otros países y repasa los últimos tres siglos y el rol de la mujer en la historia. Y si te interesa la economía y los mandatos femeninos Economía feminista, de Mercedes D’Alessandro (Sudamericana) relata las desigualdades que se dan en el mundo laboral, el trabajo doméstico no remunerado y por qué sólo el 4% de las empresas más grandes del mundo tiene una mujer como CEO. “Basado en evidencia estadística, el libro cuestiona estereotipos y postula una reflexión profunda sobre nuestras relaciones sociales; al mismo tiempo, aporta ideas inspiradoras para la construcción de un futuro más igualitario y por lo tanto más justo”, dice la autora en su sitio oficial.

Ya finalizando, uno de los libros más vendidos hasta la fecha es de María Florencia Freijo, politóloga y divulgadora de temas feministas. En diálogo con LA GACETA a principios de año, la autora explicó el espíritu de su libro (Mal) Educadas (Planeta) que propone la educación feminista como el camino para cerrar la brecha de desigualdad: “Las mujeres fuimos educadas dentro de una función y un rol social -en el que también fueron educados los varones-. Hubo siempre una educación basada en generar una división sexual y social del trabajo y de los deberes con base a la idea nuclear de familia. Los hombres y las mujeres tienen que asumir toda la responsabilidad porque el cambio es efectivamente social y la responsabilidad tiene que ser de toda la sociedad”, dijo la autora.

Y por último, para escuchar en su idioma original, la recomendación es subirle el volumen a la charla Ted de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie (disponible en YouTube) que explica claramente por qué todos deberíamos ser feministas: “Les enseñamos a las niñas a sentir vergüenza. ‘Cierra las piernas, cúbrete’. Crecen para ser mujeres que se silencian a sí mismas. Crecen para ser mujeres que no pueden decir lo que realmente piensan. Y crecen –y esto es lo peor que les hacemos a las chicas– para ser mujeres que han convertido la capacidad de fingir en una forma de arte. Algunas personas preguntan: ‘¿Por qué la palabra feminista? ¿Por qué no sólo dices que crees en los derechos humanos, o algo así? Porque eso sería deshonesto. El feminismo es, por supuesto, parte de los derechos humanos en general, pero elegir la vaga expresión derechos humanos sería negar que existe un problema de género específico. Sería una forma de pretender que no fueron las mujeres las que, durante siglos, han sido excluidas. Sería como negar que el problema de género tiene como blanco a las mujeres”.

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