“Gamergates” muestra una humanidad en peligro en un mundo distópico - LA GACETA Tucumán

“Gamergates” muestra una humanidad en peligro en un mundo distópico

La obra de Cristian Valdez aborda el agotamiento de los recursos naturales, principalmente del agua.

03 Jul 2021 Por Fabio Ladetto
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En un Tucumán arrasado y destruido por la sobreexplotación y la contaminación, el agua escasea y la vida de humanos, plantas y animales está acabándose. Ese escenario apocalíptico encuentra a dos mujeres (la Viajera y la Solitaria) distintas y al mismo tiempo complementarias, que representan la esperanza de una humanidad que renace entre cuerpos putrefactos y un planeta agotado.

Este es el argumento de “Gamergates”, la obra escrita y dirigida por Cristian Valdez, que con su grupo “Los de acá y los de allá” se presentará nuevamente hoy, a las 21, en el teatro municipal Rosita Ávila (Las Piedras 1.550). Las actuaciones están a cargo de Dio Ailín José y Jimena Beatriz Nieva.

“Vivimos en un mundo donde se le da poca importancia al agua; hay empresas gigantes contaminando y no nos damos cuenta del daño que le estamos haciendo a nuestro planeta. Al creer que esas cosas no nos pasan cerca, no caemos en el peligro que implican. Estamos en situación de extrema individualidad, todo sea por el progreso de una sociedad consumista; pero el tiempo para llegar a un desastre total se acorta. Uno de los derechos fundamentales más importantes de la humanidad es el acceso a la cantidad de agua de calidad necesaria para satisfacer sus necesidades básicas, y no se lo está respetando actualmente”, alerta Valdez. El autor señala que en una potencial situación extrema, como la que presenta en su obra, “habrá quienes ayuden a los demás y a quienes les importe solo su propio bienestar; todo esto me llevó a crear este futuro distópico y plasmar teatralmente lo que mi cabeza imagina”.

“Los dos personajes representan, en algún punto, cómo reaccionaría el ser humano al estar expuesto a este contexto en donde se hace casi imposible vivir: una es un poco más individualista, estanca y posesiva; la otra, más despojada, movediza y sociable. Ellas van mutando durante toda la obra y lo hacen la una junto con la otra, muestran los rastros de su accionar, son combativas o precavidas y tienen ganas o necesidad de un cambio. Sintetizan a los distintos organismos que luchan por un bienestar ecológico para sus contemporáneos y para las generaciones futuras”, describe.

Los integrantes del grupo militan en la temática ambiental desde sus pequeñas acciones cotidianas y con el propósito de crear conciencia. “Pero, lamentablemente, en un mundo donde no se crean, promueven ni sostienen políticas de protección ambiental, lo que hacemos no basta. Si queremos sobrevivir tanto nosotros como nuestros descendientes, necesitamos del otro; somos seres sociales y también en algún punto sobrevivimos para el otro”, señala el director.

El nombre remite a una especial colonia de hormigas, en el que cuando muere la reina, una obrera ocupa su lugar para garantizar la subsistencia de la especie (lo más habitual es que la reina no sea reemplazada y la colonia desaparezca).

La obra se comenzó a trabajar para estrenar el año pasado, y la irrupción del coronavirus la resignificó. “Pasamos por todo tipo de artimañas para poder ensayar y pensar en la puesta. En las actuaciones, busco lo más cercano a las actrices para que ellas puedan crear sus personajes desde ellas mismas. La estética nos vincula a un naturalismo posapocalíptico, una derivación del naturalismo tradicional pensando en el contexto, llevando al extremo la propuesta de un mundo desolado, que la vemos como la mejor manera de mostrar a lo que nos estamos acercando, que lo vemos lejos pero, como pudimos apreciar estos estos dos años de pandemia global, sobre el que debemos estar precavidos y tomar acciones si queremos prevenir el desastre final”, concluye.

Reponen “¿qué pasó ayer?”  
Mirada humorística de la realidad

Regresa en su formato original de trío el espectáculo de varieté concert “¿Qué pasó ayer?”, hoy a las 21.30 en CiTá Abasto de Cultura (La Madrid 1.457), con la participación de Pablo Vera, Cyntia Bulva y Benjamín Tannuré Godward. “Es indudable que la cultura no puede escapar a la realidad, por eso decidimos tomarla con cierto humor -explica Tannuré Godward-. El público podrá disfrutar de un show con música en vivo, monólogos con textos propios, sketchs, improvisaciones y poesía; es un cruce de caminos artísticos, con la idea de mostrar algo diferente  y en constante interacción quienes ocupan las butacas”. La improvisación pautada es una característica de este show, por lo que cambia de función a función, algo que se desprende de su propio título: el nombre remite “a lo que precedió a ese encuentro teatral, a las cosas buenas y a las malas, para quedarnos con solo lo que nos permite tomar envión y seguir para adelante”, anuncia.

Títeres para toda la familia
Funciones en la Caviglia y en Yerba Buena

“El propietario” y “El buen diablo” (foto) son las dos obras para toda la familia que esta tarde presentará el Teatro Estable de Títeres y Marionetas del Ente Cultural de la Provincia, con la participación de las titiriteras Ana Hynes y Solana Carrizo. La función será a las 17, en la sala Orestes Caviglia (San Martín 251) y con entrada gratuita, con el aforo reducido al 30% de la capacidad por las medidas de sanidad establecidas por el COE. Las obras, puestas en escena y confección de títeres son realizadas por el elenco bajo la dirección de Romina Muñoz. En Yerba Buena, a las 18 volverá el ciclo “Titiriteando en el Aconquija” que organiza la Fundación Contemporánea en su sede del Centro Cultural Aconquija (avenida Aconquija 1.978) y dentro del programa Reactivar Escenas del Instituto Nacional de Teatro. En esta oportunidad, Dario Diblasi presentará su espectáculo infantil “La abeja haragana”, inspirado en un cuento de Horacio Quiroga.

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